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Diciembre 30th, 2016 by admin

La Latencia Grupal

La latencia grupal. Sería importante aclarar que significa la palabra latencia. Según el diccionario de la Real Academia Española: Cualidad o condición de latente. Tiempo que transcurre entre un estímulo y la respuesta que se produce, y, en particular, lapso entre el momento en que se contrae una enfermedad y la aparición de los primeros síntomas.

En la jerga informática: latencia significa lapso necesario para que un paquete de información viaje desde la fuente hasta su destino. La latencia y el ancho de la banda, juntos definen la capacidad y la velocidad de una red.

Para Freud: Período de latencia, en el varón que va desde los 5 a 6 años hasta los 12, época de calma sexual que no es absoluta, ésta se ve interrumpida esporádicamente por excitaciones. La evolución sexual no se interrumpe y solo se halla en estado latente, está presente bajo la superficie, pero sin manifestaciones demasiado visibles.

La libido se dirige a perfeccionar las facultades de sublimación del sujeto. La energía instintiva de los impulsos sexuales son aprovechadas durante esta época para la reestructuración” del Yo, la expansión intelectual, el aumento de los conocimientos, preparándose la capacidad social futura en un circulo ambiental creciente. Durante este período se perfeccionan y organizan las “estructuras que se han planteado en los años anteriores”.

Ana M. Fernández nos dice que todo está ahí latiendo. Dice que es común pensar lo latente como lo que está debajo, en las profundidades, por lo tanto oculto y por lo tanto verdadero.
Se considera al mismo tiempo “la latencia como efecto de estructura”.

Desde este lugar la función de la intervención interpretante es llevar a la superficie ilusional las verdades, que emergen de las profundidades. De esta forma se construye una correspondencia entre lo oculto y lo verdadero. “Pensar lo latente como lo que late –ahí– todo el tiempo, insistiendo en la escena grupal, una latencia en los pliegues de la superficie más que en las profundidades”, parte de la figura de grupo como nudo, de esta forma
se problematiza la lectura de los procesos colectivos: el adentro –el afuera, el arriba– el abajo grupal.

Múltiples hilos que se entrecruzan y dejan ya de resaltar los hilos fundantes, para resaltar el nudo que han formado. Nos habla de las insistencias de lo discontinuo y que esto es lo que nos permite detectar puntos concentrados, apretados, condensados en estos pliegues, en las
hendiduras o espacios pequeños que se forman en la misma superficie, no sería solo una búsqueda en las profundidades, sería hacer visible lo que sólo es invisible por estar en la superficie de las cosas.

Nos dice que los discursos en grupos no nos otorgan certeza, ni que exista en las profundidades un sentido oculto, uno solo, y que éste se encuentra escondido entre simulacros de superficie. Ella dice que en realidad ponen en juego la imposibilidad de decidir si realmente existe un secreto de verdad entre simulacros manifiestos.

Nos dice que no se partiría de un análisis de los hechos manifiestos, hacia su núcleo interior y oculto, sino se haría un recorrido que detalla insistencias latencias, pues todo está ahí en esa superficie de discursos. “Múltiples flujos constituyen el acontecimiento, múltiples inscripciones forman el nudo grupal, múltiples sentidos, pero también los juegos del sinsentido, la rareza
y la paradoja”.

Y nos dice que si bien todo está ahí latiendo, no todo acontecer grupal tiene igual grado de visibilidad ni tampoco toma forma de enunciado, ni tampoco las insistencias son registradas por sus integrantes de la misma manera. Entonces qué haría que estos sucesos advengan en
acontecimientos, ¿si son una producción de sentido?

Dependerá de las implicancias en que se afecte la coordinación, del momento en que se encuentre la producción de ilusiones, mitos y utopías grupales. “Se trataría de poder pensar los juegos de múltiples marcas, no referir a lo incausado, sino a la coexistencia de cuasi-causas”.

Y nos dice que el coordinador sólo podrá marcar o puntuar algún sentido, interrogar una rareza, resaltar una paradoja, indicar alguna insistencia y ya no será quién descubra la verdad del acontecer grupal, esto redefine el lugar de “poder” del coordinador.

En el texto grupal, el coordinador sólo puede registrar algunos de los aconteceres, y esto sería la función interpretante realizada desde un lugar de ignorancia. “Se deberá renunciar al saber de certeza. El coordinador no es el poseedor de una verdad oculta sino interrogador
de lo obvio”.

(Ana M. Fernández, El campo grupal Ed. Nueva visión,Capitulo VII -El nudo grupal)

(Fuente: http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_libro=126&id_articulo=1210)

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Diciembre 15th, 2016 by admin

El Portavoz

El portavoz es un rol. Es la persona dentro de la estructura grupal que por sus propias características personales, enuncia y denuncia algo que pasa dentro del grupo y lo hace de manera inconsciente no es voluntario. No lo hace de manera consciente, no se da cuenta que está denunciando algo.

En primer lugar, “el portavoz lo es de sí mismo, dice algo que tiene que ver con él, habla en primera persona, a mí me pasa, yo siento, etc. O en tercera “nosotros”, en ese momento se hace eco no solo de su verticalidad sino de la de los demás, es decir es portavoz de sí mismo y de aspectos de otros integrantes. Lo trae como algo propio pero tiene una resonancia.

Enuncia algo y ese algo es signo de un proceso grupal que hasta ese momento estuvo escondido dentro de la totalidad del grupo. Como signo debe ser decodificado, es decir quitarle su aspecto implícito, esta decodificación la realiza el coordinador señalando la significación de este aspecto, o también la puede hacer el propio grupo.

Pichón dice “que el sujeto que enferma es el portavoz de la ansiedad, de las dificultades de su grupo familiar”. La acción del portavoz es una acción compleja en la cual está colaborando con los integrantes del grupo, operando como el denunciador de la enfermedad grupal.

En el caso de los grupos de aprendizaje sucede lo mismo que en las familias, solo que aquí no es la enfermedad sino la modalidad de enfrentar una tarea, el aprendizaje, etc. Frente a esta tarea los integrantes del grupo generan un monto de ansiedad, y experimentan fantasías
inconscientes que en ese momento son compartidas, las cuales pueden ser aceptadas o no por el grupo.

Es decir, su verticalidad (su historia, su experiencia, sus circunstancias personales) se articula con la horizontalidad grupal, que en ese momento es el común denominador, el resultado de esa interacción se articula con sus modelos internos.

Pichón habla de un “reencuentro inconsciente que lo sensibiliza ante la situación y la empuja a denunciarla de alguna manera”. Denuncia una problemática, pero puede hacerlo porque es quien siente en mayor o menor grado esta problemática que otros integrantes del grupo, de allí que se lo tome no solo como expresión individual sino grupal.

Entonces el concepto de portavoz permite descubrir los aspectos latentes Pichón dice que en ese momento es una especie de “alcahuete” personal, es el que denuncia el tipo de enfermedad.

(Fuente: http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_libro=126&id_articulo=1210)

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Diciembre 7th, 2016 by admin

El Método Socrático

El método socrático o método de Elenchus o debate socrático es un método de dialéctica o demostración lógica para la indagación o búsqueda de nuevas ideas, conceptos o prismas subyacentes en la información. Este método fue aplicado ampliamente para el examen de los conceptos morales clave. Fue descrito por Platón en los diálogos Socráticos. Por esto, Sócrates es habitualmente reconocido como el padre de la ética occidental o filosofía moral.

Es una forma de búsqueda de verdad filosofal. Típicamente concierne a dos interlocutores en cada turno, con uno liderando la discusión y el otro asintiendo o concordando a ciertas conjeturas que se le muestran para su aceptación o rechazo. Este método se le acredita a Sócrates, quien empezó a enzarzarse en dichos debates con sus compañeros atenienses después de una visita al oráculo de Delfos.

Un diálogo socrático puede pasar en cualquier momento entre dos personas cuando éstas buscan la respuesta a una pregunta si ésta la admite mediante su propio esfuerzo de reflexión y razonamiento. Se empieza haciendo todo tipo de preguntas hasta que los detalles del ejemplo son evidenciados para ser luego usados como plataforma para alcanzar valoraciones más generales.

La práctica implica efectuar una serie de preguntas alrededor de un tema o idea central, y responder las otras preguntas que aparezcan. Normalmente, este método se usa para defender un punto de vista en contra de otra posición. La mejor forma de evidenciar el acierto de un “punto de vista” es hacer que el oponente se contradiga a sí mismo y de alguna forma apruebe el “punto de vista” en cuestión. Véase reducción al absurdo.

El término preguntas socráticas, juicio socrático o cuestionamiento socrático es usado para describir este tipo de interrogatorio, en el cual una pregunta se responde como si esta hubiera sido una pregunta retórica. Ej.: ¿Puedo comer champiñones?. A lo que se contesta con otra pregunta como si la primera no lo fuera o fuera retórica: ¿Acaso no son los champiñones comestibles?. Así se fuerza a realizar al preguntador una nueva pregunta que aporte más luz a su discurso.

(Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%A9todo_socr%C3%A1tico)

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Diciembre 3rd, 2016 by admin

Enfoque Centrado en la Persona

El modelo centrado en la persona (Enfoque Centrado en la Persona) pertenece a la corriente de la psicología humanista. Promueve los aspectos más humanos de la persona, como son: la libertad, creatividad, trascendencia, autonomía, etc. Carl Rogers descubrió que toda persona, por muy lastimada que esté, posee capacidades para encontrar su propio camino y mejorar. Parte de este modelo, es la Tendencia Actualizante, la cual afirma que las personas poseemos por naturaleza una tendencia o un impulso hacia el crecimiento, el desarrollo y la salud.

De acuerdo a Carl Rogers, cualquier persona puede mejorar a través de una relación de ayuda. Las relaciones de ayuda tienen 3 actitudes básicas que las definen:

  1. Autenticidad: Se trata de “ser el que uno es”, sin máscaras y sin miedo. Simplemente poner nuestro ser tal cual es al servicio de la relación
  2. Aceptación Incondicional: Implica aceptar a la persona tal cual es, sin tratar de cambiarla, con sus sentimientos, experiencias, actitudes
  3. Empatía: Tener la capacidad de comprender la experiencia de la otra persona. Entender detrás de sus palabras, sentimientos, ideas que es lo que esta sintiendo

Es a través de estas tres actitudes, que se crea un ambiente óptimo para que la persona pueda comprenderse a sí misma, rescatar su confianza y alcanzar un nivel de autoestima alto, necesario para su bienestar y crecimiento. Es por esto, que la relación de ayuda vista desde el enfoque centrado en la persona, más que solucionar, promueve y facilita un marco propicio para que se de el impulso al crecimiento y el desarrollo humano.

(Fuente: http://www.iamhuman.mx/carl-rogers-y-el-enfoque-basado-en-la-persona/)

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Noviembre 29th, 2016 by admin

Qué es Coaching Comunicacional

El Coaching Comunicacional es un entrenamiento que provee de instrumentos para comunicar con impacto, claridad y credibilidad, proyectando seguridad y confianza.

Cuanto más nos conocemos más fácil nos resulta 
obtener lo que realmente queremos.

Es un área nueva en el contexto de los negocios, vital para los ejecutivos de alto nivel tanto como para los ejecutivos de niveles medios y los más jóvenes.

Actividades cotidianas como comunicarse con los colaboradores o clientes; intervenir en sesiones de junta directiva, presentar reportes, participar reuniones de socios o declarar en medios de comunicación, son parte de las actividades que ponen a prueba las capacidades para transmitir efectivamente.

En Comunicación para el Desarrollo, desde 1994, ofrecemos programas únicos, con comprobados y exitosos resultados, para desarrollar La imagen como Ventaja Competitiva.

Objetivos del Coaching Comunicacional
  1. Reconocer y valorar la comunicación eficaz y emocional.
  2. Desarrollar las competencias y habilidades comunicativas necesarias
    desde Coaching en el ámbito personal.
  3. Trabajar la superación de límites personales y profesionales en el ámbito
    de la comunicación eficaz y emocional.

(Fuente: https://comudesa.wordpress.com/que-es-coaching-comunicacional/)

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Noviembre 25th, 2016 by admin

Pirámide de Maslow, la jerarquía de las necesidades humanas

La Pirámide de Maslow es una teoría psicológica que inquiere acerca de la motivación humana: aquello que nos lleva a actuar tal y como lo hacemos. Según Abraham Maslow, un psicólogo humanista, nuestras acciones están motivadas para cubrir ciertas necesidades, las cuales pueden ser ordenadas según la importancia para nuestro bienestar. Es decir, que Piaget proponía una teoría según la cual existe una jerarquía de las necesidades humanas, y defendió que conforme se satisfacen las necesidades más básicas, los seres humanos desarrollamos necesidades y deseos más elevados. A partir de esta jerarquización se establece lo que se conoce como Pirámide de Maslow.

Maslow introdujo por primera vez el concepto de la jerarquía de necesidades en su artículo “A Theory of Human Motivation” en 1943 y en su libro “Motivation and Personality”. Más tarde, el hecho de que esta jerarquía soliese ser representada gráficamente en forma de pirámide hizo que el núcleo de la teoría pasase a ser conocido como pirámide de Maslow, cuya popularidad es notable incluso hoy en día, décadas después de que fuese `propuesta por primera vez.

Mientras algunas escuelas existentes en esa época (el psicoanálisis o el conductismo) se centraban en conductas problemáticas y en el aprendizaje desde un ser pasivo, Maslow estaba más preocupado en aprender sobre qué hace a la gente más feliz y lo que se puede hacer para mejorar el desarrollo personal y la autorrealización.

Como humanista, su idea es que las personas tienen un deseo innato para autorrealizarse, para ser lo que quieran ser. Para aspirar a las metas de autorrealización, antes han de cubrirse las necesidades anteriores como la alimentación, la seguridad, etc. Por ejemplo, solo nos preocupamos de temas relacionados con la autorrealización si estamos seguros que tenemos un trabajo estable, comida asegurada y unas amistades que nos aceptan.

En la Pirámide de Maslow, desde las necesidades más básicas hasta las necesidades más complejas, esta jerarquía está compuesta por cinco niveles. Las necesidades básicas se ubican en la base de la pirámide, mientras que las necesidades más complejas se encuentran en la parte alta. Las cinco categorías de necesidades de la Pirámide de Maslow son:fisiológicas, de seguridad, de afiliación, de reconocimiento y de autorrealización; siendo las necesidades fisiológicas las de más bajo nivel, y subiendo niveles en el orden indicado.

Tipos de necesidades

Maslow habla en la Pirámide de Maslow sobre las necesidades instintivas y hace una distinción entre necesidades “deficitarias” (fisiológicas, de seguridad, de afiliación, de reconocimiento) y de “desarrollo del ser” (autorrealización). La diferencia existente entre una y otra se debe a que las “deficitarias” se refieren a una carencia, mientras que las de “desarrollo del ser” hacen referencia al quehacer del individuo. Satisfacer las necesidades deficitarias es importante para evitar consecuencias o sentimientos displacenteros.

Las necesidades del “desarrollo del ser” son importantes para el crecimiento personal, y no tienen que ver con el déficit de algo, sino con el deseo de crecer como persona.

La Pirámide de Maslow tiene 5 niveles de necesidades:

1. Necesidades fisiológicas

Incluyen las necesidades vitales para la supervivencia y son de orden biológico. Dentro de este grupo, encontramos necesidades como: necesidad de respirar, de beber agua, de dormir, de comer, de sexo, de refugio. Maslow piensa que estas necesidades son las más básicas en la jerarquía, ya que las demás necesidades son secundarias hasta que no se hayan cubierto las de este nivel.

2. Necesidades de seguridad

Las necesidades de seguridad son necesarias para vivir, pero están a un nivel diferente que las necesidades fisiológicas. Es decir, hasta que las primeras no se satisfacen, no surge un segundo eslabón de necesidades que se orienta a la seguridad personal, al orden, la estabilidad y la protección. Aquí se encuentran: la seguridad física, de empleo, de ingresos y recursos, familiar, de salud, etc.

3. Necesidades de afiliación

Maslow describe estás necesidades como menos básicas, y tienen sentido cuando las necesidades anteriores están satisfechas. Ejemplos de estas necesidades son: el amor, el afecto y la pertenencia o afiliación a un cierto grupo social y buscan superar los sentimientos de soledad. Estas necesidades se presentan continuamente en la vida diaria, cuando el ser humano muestra deseos de casarse, de tener una familia, de ser parte de una comunidad, ser miembro de una iglesia o asistir a un club social.

4. Necesidades de reconocimiento

Tras cubrir las necesidades de los tres primeros niveles de la Pirámide de Maslow, aparecen las necesidades de reconocimiento como la autoestima, el reconocimiento hacia la propia persona, el logro particular y el respeto hacia los demás; al satisfacer dichas necesidades, la persona se siente segura de sí misma y piensa que es valiosa dentro de la sociedad; cuando estas necesidades no son satisfechas, las personas se sienten inferiores y sin valor.

Según Maslow existen dos necesidades de reconocimiento: una inferior, que incluye el respeto de los demás, la necesidad de estatus, fama, gloria, reconocimiento, atención, reputación, y dignidad; y otra superior, que determina la necesidad de respeto de sí mismo, incluyendo sentimientos como autoconfianza, competencia, logro, independencia y libertad.

5. Necesidades de autorrealización

Por último, en el nivel más alto se encuentran las necesidades de autorrealización y el desarrollo de las necesidades internas, el desarrollo espiritual, moral, la búsqueda de una misión en la vida, la ayuda desinteresada hacia los demás, etc.

(Fuente: https://psicologiaymente.net/psicologia/piramide-de-maslow#!)

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Noviembre 21st, 2016 by admin

Formulación adecuada del problema

Formulación adecuada del problema. Una correcta formulación del problema se concreta en su enunciación, de modo que responda de manera clara, concreta y precisa al qué (introducción o elección del tema) y al para qué (objetivos) de la intervención.

Ezequiel Ander Egg en “Técnicas de Investigación Social” facilita la tarea de encontrar una formulación adecuada al problema a través de las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuál es el problema?. Consiste en identificar el problema, planteándolo y delimitándolo.
  2. ¿Cuáles son los datos del problema?. ¿Cuáles son los aspectos o elementos principales del problema?. Se trata de expresarlo con claridad y precisión, mediante la descomposición de variables o dimensiones.
  3. ¿Qué se ha dicho sobre el problema?. Estudiar la lliteratura sobre el tema o cuestiones conexas.
  4. ¿Cuáles son las relaciones entre los diferentes aspectos del problema?. ¿Cuáles son las cuestiones conexas al problema?. Traducir la pregunta con que se formula el problema expresándolo en variables manipulables u susceptibles de verificación empírica.
  5. ¿Está suficientemente definido?. Se trata de evitar el equívoco en el uso de los conceptos; hay que definir claramente el alcance que se da a los términos que define el problema.
  6. ¿Qué solución se busca?. Es lo que determina el para qué de la intervención: la finalidad.

(Extracto del libro Metodología de la Intervención, Sistematización de experiencias de campo en Psicología Social – de Luis Alberto Gui y Marisa Isabel Pavón)

 

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Noviembre 13th, 2016 by admin

Visualizaciones Guiadas

¿Qué son las visualizaciones guiadas?. El presente es el tiempo materialmente real en el que está posicionado el ser humano cuyo destino es la suma de una constante sucesión de momentos vividos en forma de aquí y ahora.

Sin embargo, la mente es uno de los dones más importantes que tiene un ser humano que como ser espiritual, tiene la capacidad de ir más allá del tiempo presente para recordar el pasado o para recrear el futuro a través de la visualización.

Visualización como la construcción de imágenes mentales, basadas en el pasado como el presente o futuro

En esencia, visualizar implica crear una imagen mental, imaginar una situación de futuro desde el instante presente o también, revivir a través del recuerdo una situación concreta que aunque forma parte del pasado puedes visualizar hoy.

¿Cuáles son los beneficios y propósitos en una visualización?

La visualización tiene tal poder cuando se utiliza de forma correcta para lograr fines tan importantes como la motivación, que su uso se ha potenciado a través de técnicas de visualización que tienen como principal fin la relajación.

Por ejemplo, aquellas personas que sufren elevados niveles de estrés en su día a día pueden encontrar un punto de apoyo en las técnicas de visualización positiva para reducir de un modo natural el estrés en su día a día. Del mismo modo, las técnicas de visualización son fantásticas para reforzar la motivación.

Por ejemplo, en el camino hacia la consecución de una meta determinada es natural que existan obstáculos y barreras ante las que la persona puede tener la tentación de tirar la toalla. En ese caso, visualizar la meta puede ser una técnica fantástica para resistir ante la debilidad y seguir perseverando en el camino hacia la meta

(Fuente: http://www.definicionabc.com/comunicacion/visualizacion.php)

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Octubre 24th, 2016 by admin

La observación como técnica para evaluaciones psicosociales

La observación directa simple es la inspección y estudio esencialmente descriptivo realizado por el investigador mediante el empleo de sus propios sentidos de los hechos significativos tal como son o como tienen lugar espontáneamente en el tiempo en que acaecen y con arreglo a las exigencias de la investigación científica, con o sin instrumentos técnicos.

Requisitos necesarios para llevarla a cabo:

  • Ha de servir a un objeto de investigación previamente formulado.
  • Ha de ser planificada y sistemática.
  • Ha de emplear técnicas objetivas y verificables.
  • Ha de tener algún control para asegurar su validez y fiabilidad.

Ventajas:

  • Nos permite obtener información adicional a la que la persona observada pretende proporcionar e independientemente de su capacidad y de su veracidad.
  • Nos permite abordar las problemáticas de forma global, prestando atención a la situación de trabajo de una forma más general, sin centrarnos excesivamente en aspectos concretos de la misma
  • Nos permite estudiar los hechos sin intermediarios o cooperación activa por parte de los sujetos investigados y en el mismo momento en que tienen lugar.

Inconvenientes:

  • No todos los fenómenos se pueden observar directamente, ya que algunos se producen en niveles demasiado profundos de la personalidad, o en situaciones difíciles de observar.
  • La existencia de una relación entre el observador y lo observado da lugar a una influencia subjetiva que deforma lo objetivo.
  • Dificulta para diferenciar lo accidental de lo esencial en un hecho observado.

 

(Fuente: http://www.imf-formacion.com/blog/prevencion-riesgos-laborales/actualidad-laboral/la-observacion-como-tecnica-de-recogida-de-datos-para-evaluaciones-psicosociales/)

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Septiembre 26th, 2016 by admin

La Argumentación

La argumentación es un tipo de exposición que tiene como finalidad defender con razones o argumentos una tesis. Argumentar consiste, en aportar razones para defender una opinión y convencer así a un receptor para que piense de una determinada forma.
La argumentación se utiliza normalmente para desarrollar temas que se prestan para debate o discución, y su objetivo fundamental es ofrecer una información lo más completa posible.

Elementos de la argumentación
El objeto, la tesis, el cuerpo argumentativo y la conclusión son los elementos que constituyen generalmente una argumentación.
1. El objeto de la argumentación, es el tema sobre el cual se argumenta.
2.Tesis, Es la idea principal en torno a la cual se reflexiona; puede aparecer al principio o al final.
3.Cuerpo, Aquí se muestran las ideas desde dos perspectivas:
Argumetos: Una ves expuesta la tesis, comienza el razonamiento en sí, es decir, se ofrecen argumentos para confirmarla o rechazarla.
Refutación: Se demuestra la falsedad de ideas contrarias a la defendida tesis.
4.Conclusión, El autor, en su demostración, reflexiona sobre el tema desde todos los ángulos, hasta llegar al objetivo deseado.

Dos son los tipos de argumentación: la deductiva y la inductiva.

Técnicas de argumentación y de refutación
Para fortalecer la opinión o para refutar la contraria, se emplean los siguientes recursos:
a. Argumentos racionales: Son aquellos que se basab en ideas verdaderas admitidas y aceotadas por el conjunto de la sociedad.
b. Argumentos de hechos: Son los que se basan en pruebas observables, en datos objetivos provados
c. Argumentos de autoridad: La argumentación se apoya de la opinión sobre el tema de hombres famosos, de expertos conocidos.

(Fuente: http://ayudatecontecnicas.blogspot.com.ar/2010/07/la-argumentacion.html)

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Agosto 29th, 2016 by admin
Pablo Cazau, Diccionario de Psicología Social (Pichon Riviere)
1998-2002

Vectores del Proceso Grupal. Cada una de las categorías que describen los fenómenos grupales, y mediante las cuales es posible evaluar su funcionamiento. Los vectores son seis: pertenencia, cooperación, pertinencia, comunicación, aprendizaje y telé.

  1. Concepto.- Indica Pichon Rivière que “la constatación sistemática y reiterada de ciertos fenómenos grupales, que se presentan en cada sesión, nos ha permitido construir una escala de evaluación básica, a través de la clasificación de modelos de conducta grupal”.

Esta escala o categorización de los fenómenos grupales está constituida por seis vectores, los que son, ante todo, herramientas de diagnóstico, indicadores que muestra cómo está funcionando un grupo[2] en determinado momento. Por ejemplo, si se encuentra o no en la fase de la pretarea[3], de la tarea[4], etc.

Originalmente, la idea de vector proviene de la matemática y la física, donde design

a una forma de representar magnitudes que poseen una determinada intensidad, dirección y sentido. De la misma manera, los aspectos de una conducta grupal tiene también una determinada intensidad (la cooperación puede ser más o menos intensa) y una cierta dirección y sentido que variará de acuerdo a si el grupo se encuentra en pretarea o en tarea, etc. Por ejemplo, a medida que el grupo pasa de la pretarea a la tarea, van cambiando la dirección y sentido de los diferentes vectores o indicadores grupales: el antagonismo se orienta hacia la colaboración (vector cooperación), la mala disposición a relacionarse con los otros vira hacia una mejor disposición (vector telé), la comunicación pasa de ser unidireccional y rígida para ser multidireccional y flexible (vector comunicación), de la adaptación pasiva se pasa progresivamente a una adaptación activa (vector aprendizaje), etc.

Podríamos comparar el funcionamiento grupal con el funcionamiento del motor de un automóvil, y los vectores con los indicadores del tablero del conductor, en el sentido de que las

diferentes posiciones de las distintas agujas indican cómo está funcionando el motor en ese momento. De la misma manera, el coordinador evaluará el funcionamiento grupal categorizando los diferentes fenómenos grupales que observa a partir de los seis ‘relojes’ llamados vectores. Esto a su vez le servirá como punto de referencia para construir interpretaciones.

En efecto, “el esclarecimiento y manejo operativo de los vectores de pertenencia, cooperación, pertinencia, comunicación, aprendizaje y telé permitirán a la unidad grupal el abordaje de las ansiedades desencadenadas por las situaciones de cambio”.

  1. Otros universales.- Además de los seis vectores mencionados, Pichon Rivière describe lo que él llama otros ‘universales grupales’, o ‘situaciones universales’ que es posible constatar en los grupos, que rigen su vida, y hacia los cuales el coordinador de un grupo operativo[5] deberá orientar sus interpretaciones

Entre estos universales podemos consignar los siguientes: a) las fantasías de

enfermarse, de tratarse y de curarse, así como la situación triangular sostenida por la teoría del vínculo[6]; b) los sentimientos de inseguridad e incertidumbre ligados a las ansiedades básicas, y en particular a las situaciones de pérdida; c) el ‘secreto grupal’, muy ligado al ‘misterio familiar’.

Respecto de éste último, “una vez iniciado el proceso corrector, resulta muy frecuente que, tras algunas sesiones de grupo familiar, haga eclosión un conflicto que, conocido por todos, era mantenido en silencio. Este conflicto silenciado, secreto, se había convertido, con la complicidad explícita o implícita de los integrantes, en un ‘misterio familiar’, generador de ansiedades, provocándose así una ruptura en la comunicación. El carácter misterioso (peligroso) de esta situación se ve permanentemente realimentado por esa ‘conspiración del silencio’. La familia vive el enfrentamiento del conflicto, la desocultación, como una catástrofe y se resiste al esclarecimiento”. Además, ese acontecimiento secreto, sea cual fuera su significado real, se carga con sentimientos y fantasías de culpabilidad.

Estos misterios no esclarecidos (lo que Freud llamaba la ‘novela familiar’) fueron, precisamente, una de las razones que determinaron en Pichon Rivière su vocación por las Ciencias del Hombre.

PERTENENCIA

La pertenencia consiste en un sentimiento de integrar un grupo identificándose con los acontecimientos y vicisitudes del mismo. Por la pertenencia, los integrantes de un grupo se visualizan como tales y al mismo tiempo sienten a los demás incluidos dentro de su mundo interno, proceso de internalización mediante. Por esa pertenencia, puede contar con ellos y

para la planificación de la tarea grupal. Una etapa previa a la pertenencia es la afiliación.

  1. Concepto.- “La pertenencia permite establecer la identidad del grupo y establecer la propia identidad como integrante de ese grupo. Para Sartre, todo grupo que no revierta, como acto, sobre sí mismo corre el peligro de caer en lo que él llama ‘serialidad'[7] [dispersión]. [Por la pertenencia], el sujeto se ve a sí mismo como miembro de un grupo, como ‘perteneciente’, adquiere identidad, una referencia básica, que le permite ubicarse situacionalmente y elaborar estrategias para el cambio. Pero la pertenencia óptima, lo mismo que los otros vectores del abordaje, no es lo “dado”, como podrían serlo los lazos consanguíneos, sino lo adquirido, algo logrado por el grupo como tal”. Por ejemplo, el sólo hecho de existir lazos consanguíneos no asegura que alguien se sienta como perteneciente a una familia.
  2. Pertenencia y afiliación.- La afiliación es un fenómeno que se verifica en el comienzo de la historia grupal, y por el cual el sujeto guarda aún una determinada distancia, sin decidirse aún a incluirse totalmente en el grupo. Cuando esto se concreta, la afiliación se convierte en pertenencia.

Un símil con las agrupaciones políticas puede acercarnos a la idea de afiliación de Pichon Rivière. Se puede estar simplemente afiliado a un partido político por el solo hecho de estar incluido en una lista, y sin embargo no pertenecer a él, en el sentido de no existir una mayor integración que le permita participar activamente de sus actividades.

La pertenencia va configurándose poco a poco, siendo una etapa previa a la misma la ‘afiliación’ o identificación con los procesos grupales pero donde el sujeto guarda aún una determinada distancia, sin incluirse totalmente en el grupo. “Este primer momento de afiliación, propio de la historia de todo grupo, se convierte más tarde en ‘pertenencia’, una mayor integración al grupo, lo que permite elaborar una ‘estrategia’, una ‘táctica’, una ‘técnica’ y una ‘logística'”. “El ‘proyecto'[8] surge cuando se ha logrado una pertenencia de los miembros; se concreta entonces una ‘planificación'”.

COOPERACION

Es la contribución, aún silenciosa, a la tarea grupal, sobre la base de la existencia de roles diferenciados. La cooperación es uno de los seis vectores o fenómenos universales de los grupos. Antónimos: competencia, antagonismo.

  1. Concepto.- Hay cooperación cuando los miembros de un grupo colaboran entre sí en pos de una tarea en común, que es la tarea grupal. Para ello deben existir roles[9]diferenciados donde cada uno haga lo suyo (heterogeneidad en los roles), pero una sola tarea en común (homogeneidad en la tarea). “Es la través de la cooperación como se hace manifiesto en carácter interdisciplinario del grupo operativo y el interjuego entre horizontalidad y verticalidad”[10].
  2. Cooperación en el grupo familiar.- Como en todo grupo, en un grupo familiar la cooperación se establece sobre la base de roles diferenciales. “Ponemos el acento en la heterogeneidad que deben mostrar los roles dentro del ámbito familiar. Esta heterogeneidad está sustentada en las diferencias biológicas y funcionales sobre las que ha de configurarse una estructura familiar. La familia […] se convierte así en un ámbito del ap

rendizaje de roles biológicos y funciones sociales. Sólo a través de una heterogeneidad podemos alcanzar la complementariedad necesitada en un grupo operativo, es decir, en un grupo capaz de logros instrumentales y situacionales”.

PERTINENCIA

Consiste en “el centrarse del grupo en la tarea prescripta, y en el esclarecimiento de la misma”.

  1. Concepto.- Algo es pertinente o atinente cuando ‘tiene que ver’ con algún fin. En un grupo, decimos que sus integrantes adoptan actitudes o conductas pertinentes cuando ellas tienen relación, o ‘tienen que ver’ con la tarea que el grupo se propuso. Por ejemplo, si la tarea del grupo es estudiar, conductas pertinentes serán, por ejemplo, leer, discutir e incluso hasta preparar café, en la medida en que ello puede mantener despierto al grupo. Conductas no pertinentes a la tarea serán por ejemplo quedarse dormido o bailar.

“El grupo, por la pertenencia, por la cooperación y fundamentalmente por la pertinencia, en la que juegan la comunicación, el aprendizaje y la telé, llegan a una ‘totalización’ en el sentido de un hacerse en su marcha, en su tarea, en su trabajarse como grupo”.

La calidad de la pertinencia “se evalúa de acuerdo con el monto de la pretarea, la creatividad y la productivida

d del grupo y sus aperturas hacia un proyecto”.

COMUNICACION

Intercambio de mensajes en el contexto de un mundo de señales que todos saben codificar y decodificar de la misma manera. La comunicación puede ser verbal o preverbal.

  1. Concepto.- “Podemos decir que la comunicación es un contexto que incluye un mundo de señales que todos aquellos que se intercomunican saben codificar y decodificar de la misma manera”. Pichon Rivière, categoriza la comunicación como un vector, es decir como uno de los fenómenos constatados reiterada y sistemáticamente en los grupos: el individuo o el grupo “se expresan tanto en la manera de formular sus problemas como en el resultado mismo del discurso”.
  2. Tipos.- “La comunicación que se da entre los miembros […] puede ser verbal o preverbal, a través de gestos. Dentro de este vector tomamos en cuenta no sólo el contenido del mensaje sino también el cómo y el quién de ese mensaje; a esto llamamos metacomunicación. Cuando ambos elementos entran en contradicción se configura un ‘malentendido’ dentro del grupo”.

APRENDIZAJE

Apropiación instrumental de la realidad, para modificarla. Está íntimamente relacionado con la idea de adaptación activa a la realidad, en tanto esta implique una relación dialéctica mutuamente modificante y enriquecedora entre sujeto y medio.

  1. Concepto.- “Aprender es realizar una lectura de la realidad, lectura coherente, no-aceptación acrítica de normas y valores. Por el contrario, apuntamos a una lectura que implique capacidad de evaluación y creatividad (transformación de lo real) Esta concepción del aprendizaje como praxis, como relación dialéctica, nos lleva necesariamente a postular que el enseñar y el aprender constituyen una unidad, que deben darse como proceso unitario, como continua y dialéctica experiencia de aprendizaje en la cual el rol docente y el rol humano son funcionales y complementarios”.
  2. Aspectos individuales y grupales.- El aprendizaje es un proceso que involucra aspectos de cada individuo y del grupo. En relación con el individuo, “las relaciones intra subjetivas, o estructuras vinculares internalizadas, articuladas en un mundo interno, condicionarán las características del aprendizaje de la realidad. Este aprendizaje será facilitado u obstaculizado según que la confrontación entre el ámbito de lo ínter subjetivo y el ámbito de lo intra subjetivo resulte dialéctica o dilemática. Es decir, que el proceso de interacción funcione como un circuito abierto, de trayectoria en espiral, o como un circuito cerrado, viciado por la estereotipia”.

A nivel grupal, al aprendizaje es concebido como uno de los vectores de la situación de grupo. En este sentido, “se logra por la sumación de información de los integrantes del grupo, cumpliéndose en un momento dado la ley de la dialéctica de transformación de cantidad en cualidad. Se produce un cambio cualitativo en el grupo, que se traduce en términos de resolución de ansiedades, adaptación activa a la realidad, creatividad, proyectos, etc.”.

TELE

La Telé es definido por Moreno como la disposición positiva o negativa para trabajar con un miembro del grupo. Configura así el clima grupal, que puede traducirse como transferencia positiva o negativa del grupo con el coordinador, y de los miembros entre sí.

  1. Concepto.- En todo grupo existe siempre un clima afectivo, una determinado disposición de sus miembros a encarar la tarea o no, a aceptar o a rechazar a los otros integrantes o al mismo coordinador porque ‘les cae bien’ o ‘les cae mal’, lo cual a su vez se funda en un fenómeno transferencial.

No debe confundirse la telé con la cooperación, que es otro de los vectores grupales: mientras la telé es la disposición para trabajar con otros y encarar una tarea, la cooperación es la contribución efectiva que se realiza o no. Si no hay una disposición a trabajar con otros, si el otro no me ‘cae bien’ (telé), se dificultará la posibilidad de trabajar efectivamente con él (cooperación)

En la medida en que la telé incluye el clima afectivo grupal, también incluirá las ansiedades básicas (depresiva y paranoide)[11], siempre presentes aunque con intensidades diferentes según cada momento, y coexistentes y cooperantes en tiempo y espacio. “Esto implica para el operador que cuando detecta en la situación grupal uno de esos dos miedos como lo manifiesto, su interpretación incluirá al otro como lo subyacente”.

 

[1] Los textos, extraídos del original, han sido ordenados por el Profesor Sergio Peñafiel Jaime, para ser utilizados como material de clases en la Escuela de Educación de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Salvo los casos que se indica, las notas a pie de página corresponden al Diccionario de Pablo Cazau.

[2] Grupo: Conjunto restringido de personas ligadas entre sí por constantes espacio-temporales y articuladas por su mutua representación interna, que se propone explícita o implícitamente realizar una tarea que constituye su finalidad. El grupo es una unidad básica de interacción y de sostén de la estructura social.

[3] Momento en el acontecer de un sujeto o de un grupo donde, ante la necesidad de realizar una determinada tarea, surge una resistencia a los cambios que ella implica.

[4] En general, es el conjunto de acciones que se ejecutan para alcanzar un fin u objetivo.

[5] Grupo Operativo: Técnica creada por Pichon Rivière y su equipo, y que se caracteriza por estar centrada en una tarea explícita (aprendizaje, creación, curación, etc.), bajo la cual subyace otra tarea implícita que también ha de ser explicitada y que apunta a la ruptura de pautas estereotipadas mediante la elaboración de las ansiedades básicas, las que implican un obstáculo frente a toda situación de progreso o cambio. El término también suele designar el grupo donde se aplica dicha técnica.

[6] Vínculo: Estructura compleja de interacción constituida por dos personas físicas (dimensión intersubjetiva) y un tercero fantaseado y proyectado sobre el otro (dimensión intrasubjetiva).

[7] “La serialidad es el tipo de relación humana en el cual cada miembro aparece como sustituible por otro, o sea, como indiferenciado (un número cardinal intercambiable). Este tipo de relación tiene las características de “lo idéntico”, en el sentido que cualquiera es visto como equivalente a otro. Esto significa conceder al individuo un carácter de ente, y expresa la alienación del hombre en la serialidad”. Roseneild, David. Sartre y la psicoterapia de grupos.

[8] Proyecto: Planteo de objetivos que van más allá del aquí y ahora del acontecer grupal, y que incluye una planificación de la estrategia para alcanzarlos. Pretarea, tarea y proyecto constituyen los tres momentos que se presentan habitualmente cuando un sujeto o un grupo deben enfrentar una situación de cambio

[9] Rol: Función social que asume un sujeto y/o que le es adjudicada por los otros, y que resulta de un proceso de internalización que se inscribe en otro más amplio: la socialización del individuo.

[10] Horizontalidad – verticalidad: Conceptos que describen la doble dimensión de análisis del comportamiento en los grupos. La verticalidad es todo lo referido a la historia personal del sujeto, mientras que la horizontalidad es el proceso actual que se cumple en el aquí y ahora en relación con la totalidad de los miembros.

[11] Ansiedad Básica: Miedo o ansiedad que se genera en las personas frente a todo intento de adaptación al medio. Pichon Rivière, basándose en las ideas de Melanie Klein, ha identificado fundamentalmente dos tipos de ansiedad básica: el miedo a la pérdida y el miedo al ataque, y frente a las cuales se instrumentarán medidas defensivas.

(Fuente: http://algo-de-educacion.blogspot.com.ar/2008/08/vectores-del-proceso-grupal.html)

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Agosto 21st, 2016 by admin

Las palabras crean la realidad

Durante décadas se abordó el estudio y análisis de la comunicación desde el paradigma de la transmisión de la información. En paralelo y en coincidencia con esta concepción, convivió la visión que consideraba al lenguaje como un instrumento para describir el estado de las cosas, es decir, el lenguaje como el portador de la información.

Esta concepción supone que la realidad ya está ahí antes que el lenguaje, y lo que éste hace es simplemente describirla, “hablar de ella”. Por lo tanto, le atribuye al lenguaje un rol pasivo o descriptivo, como el encargado de dar cuenta de lo existente. Esta caracterización del lenguaje se complementa perfectamente con la teoría de la transmisión de la información, y dentro de este esquema conceptual el lenguaje pasó a ocupar la categoría del código que se utiliza para componer los mensajes.

Desde hace un tiempo comenzó a analizarse el hecho de que hemos estado atrapados en esta estrecha y restrictiva comprensión del lenguaje y la comunicación, que nos dificulta entender su naturaleza efectiva y que nos imposibilita comprender la importancia y gravitación que ambos tienen para los seres humanos. Se empieza a entender que el lenguaje es algo más que las palabras que se dicen, es bastante más profundo e impactante que un medio que nos permite expresar, transmitir o comunicar lo que percibimos, pensamos o sentimos.

Además de su aspecto descriptivo, el lenguaje posee un profundo carácter generativo a partir del cual accionamos, coordinamos nuestras conductas y generamos nuevas realidades. A través de la palabra hacemos que ciertas cosas pasen y, por lo tanto, el lenguaje constituye una forma de intervenir en la construcción de nuestro mundo. Y es este carácter el que nos induce a considerar a la comunicación como acción y no como una mera transmisión de información.

Cuando afirmamos que accionamos a través del poder transformador de la palabra, nos referimos a que cuando hablamos suceden cosas, y cuando callamos suceden otras. Cuando hablamos y decimos una cosa, sucede algo determinado, y cuando decimos otra, pasa algo distinto. La realidad no siempre precede al lenguaje, éste también antecede a la realidad. Hay cosas que no hubiesen sucedido si no hubiéramos hablado, si no hubiésemos establecido una conversación con otra persona. A través de nuestras conversaciones declaramos nuestro amor, contratamos un viaje, solicitamos un aumento de sueldo, le damos la bienvenida a alguien a nuestra casa o le solicitamos que se retire. Es por medio de nuestras conversaciones que realizamos gran parte de las acciones en nuestra vida.

La concepción tradicional nos ha dificultado advertir este carácter activo de la comunicación humana. Por ejemplo, no es lo mismo decirle a alguien “asistieron quince personas a la reunión”, donde estamos informando sobre algo sucedido, utilizando el carácter descriptivo del lenguaje, que decir “a partir de mañana te haces cargo de la gerencia de finanzas”, o “a partir de mañana vas a ser trasladado a la sección de mantenimiento”. En estos casos, aunque pueda escucharse como una información, estamos realizando una acción a través del poder transformador de la palabra. Si efectivamente quien enuncia estas frases tiene el poder o la autoridad jerárquica para hacerlo, para bien o para mal, la situación de la otra persona habrá cambiado. Con esa acción comunicacional se ha generado una nueva realidad.

A través de nuestras conversaciones no sólo actuamos sino también interactuamos, establecemos conexiones, coordinamos acciones, construimos vínculos y acordamos compromisos. Todos los seres humanos interactuamos en redes conversacionales. Lo que nos es posible o dificultoso realizar depende en gran parte de la extensión y la calidad de nuestra red de vínculos. Por medio de nuestras conversaciones pedimos un empleo, ofrecemos nuestros servicios, prometemos concurrir a una reunión, establecemos el compromiso de realizar un trabajo o demandamos nuestros honorarios. Gran parte de las acciones fundamentales de la vida las realizamos a través de conversaciones que mantenemos con otras personas. Nuestras conversaciones determinan la calidad de nuestros vínculos, y por lo tanto comprometen nuestra efectividad.

También a través de nuestras conversaciones creamos nuevos sucesos y generamos futuros diferentes. Convocamos para un nuevo proyecto, elaboramos y transmitimos nuestra visión, proponemos nuevos objetivos, planteamos nuevas ideas, y todo esto lo hacemos conversando con otro. Nuestras conversaciones condicionan nuestro horizonte de posibilidades.

Y aún más, a través de nuestras conversaciones y nuestras narrativas creamos nuevos sentidos y modelamos la percepción de otras personas. Cuando planteamos una interpretación diferente o desarrollamos una nueva teoría, cuando contamos una historia, acuñamos una metáfora, capacitamos a alguien o educamos a nuestros hijos, en todos los casos estamos utilizando el carácter transformador de la palabra para incidir en la forma de percibir la realidad.

A través de nuestras conversaciones explicitamos nuestros puntos de vista y la forma de observar el mundo que nos rodea. Elaboramos interpretaciones, generamos nuevas explicaciones e Influimos en las opiniones, decisiones y comportamientos de los demás. Muchas veces después de alguna conversación nuestra vida cambia, nuestro ser se transforma aunque sea imperceptiblemente. Al adquirir una nueva distinción o al realizar una diferente interpretación, hemos ampliado nuestra capacidad de acción y de transformación. Un ejemplo de esto son las conversaciones de coaching, que tienen como objetivo desarrollar las potencialidades de las personas, o las conversaciones terapéuticas destinadas a curar nuestras heridas emocionales.

Cuando observamos y recapacitamos sobre todo lo que hacemos a través del lenguaje, emerge con claridad el carácter transformador de la comunicación humana, ya que es a través de nuestras conversaciones que nos vamos constituyendo en el ser que somos. La palabra conversar viene del latín “conversare”, que significa “dar vuelta”, “hacer conversión”. A través de nuestras conversaciones nos convertimos en alguien distinto, vamos cambiando nuestros puntos de vista, realizamos aprendizajes, reflexionamos sobre nuestros problemas, se nos abren oportunidades de crecimiento, construimos nuestra imagen pública y todo esto lo hacemos en el lenguaje.

Si habitamos en el lenguaje, si aprendemos y nos transformamos a través de la palabra, si accionamos por medio de nuestras conversaciones y éstas no solamente condicionan nuestras posibilidades y determinan la efectividad de nuestro desempeño, sino que nos constituyen en el ser que somos, cabría preguntarse acerca de la competencia en nuestro conversar. Con cuánta destreza y eficacia hablamos y escuchamos.

Por: Oscar Anzorena
Fuente: Ser Humano y Trabajo
(http://redescubrir.blogspot.com.ar/2008/05/las-palabra-crean-la-realidad.html)

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