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noviembre 21st, 2016 by admin

Formulación adecuada del problema

Formulación adecuada del problema. Una correcta formulación del problema se concreta en su enunciación, de modo que responda de manera clara, concreta y precisa al qué (introducción o elección del tema) y al para qué (objetivos) de la intervención.

Ezequiel Ander Egg en “Técnicas de Investigación Social” facilita la tarea de encontrar una formulación adecuada al problema a través de las siguientes preguntas:

  1. ¿Cuál es el problema?. Consiste en identificar el problema, planteándolo y delimitándolo.
  2. ¿Cuáles son los datos del problema?. ¿Cuáles son los aspectos o elementos principales del problema?. Se trata de expresarlo con claridad y precisión, mediante la descomposición de variables o dimensiones.
  3. ¿Qué se ha dicho sobre el problema?. Estudiar la lliteratura sobre el tema o cuestiones conexas.
  4. ¿Cuáles son las relaciones entre los diferentes aspectos del problema?. ¿Cuáles son las cuestiones conexas al problema?. Traducir la pregunta con que se formula el problema expresándolo en variables manipulables u susceptibles de verificación empírica.
  5. ¿Está suficientemente definido?. Se trata de evitar el equívoco en el uso de los conceptos; hay que definir claramente el alcance que se da a los términos que define el problema.
  6. ¿Qué solución se busca?. Es lo que determina el para qué de la intervención: la finalidad.

(Extracto del libro Metodología de la Intervención, Sistematización de experiencias de campo en Psicología Social – de Luis Alberto Gui y Marisa Isabel Pavón)

 

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noviembre 13th, 2016 by admin

Visualizaciones Guiadas

¿Qué son las visualizaciones guiadas?. El presente es el tiempo materialmente real en el que está posicionado el ser humano cuyo destino es la suma de una constante sucesión de momentos vividos en forma de aquí y ahora.

Sin embargo, la mente es uno de los dones más importantes que tiene un ser humano que como ser espiritual, tiene la capacidad de ir más allá del tiempo presente para recordar el pasado o para recrear el futuro a través de la visualización.

Visualización como la construcción de imágenes mentales, basadas en el pasado como el presente o futuro

En esencia, visualizar implica crear una imagen mental, imaginar una situación de futuro desde el instante presente o también, revivir a través del recuerdo una situación concreta que aunque forma parte del pasado puedes visualizar hoy.

¿Cuáles son los beneficios y propósitos en una visualización?

La visualización tiene tal poder cuando se utiliza de forma correcta para lograr fines tan importantes como la motivación, que su uso se ha potenciado a través de técnicas de visualización que tienen como principal fin la relajación.

Por ejemplo, aquellas personas que sufren elevados niveles de estrés en su día a día pueden encontrar un punto de apoyo en las técnicas de visualización positiva para reducir de un modo natural el estrés en su día a día. Del mismo modo, las técnicas de visualización son fantásticas para reforzar la motivación.

Por ejemplo, en el camino hacia la consecución de una meta determinada es natural que existan obstáculos y barreras ante las que la persona puede tener la tentación de tirar la toalla. En ese caso, visualizar la meta puede ser una técnica fantástica para resistir ante la debilidad y seguir perseverando en el camino hacia la meta

(Fuente: http://www.definicionabc.com/comunicacion/visualizacion.php)

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octubre 24th, 2016 by admin

La observación como técnica para evaluaciones psicosociales

La observación directa simple es la inspección y estudio esencialmente descriptivo realizado por el investigador mediante el empleo de sus propios sentidos de los hechos significativos tal como son o como tienen lugar espontáneamente en el tiempo en que acaecen y con arreglo a las exigencias de la investigación científica, con o sin instrumentos técnicos.

Requisitos necesarios para llevarla a cabo:

  • Ha de servir a un objeto de investigación previamente formulado.
  • Ha de ser planificada y sistemática.
  • Ha de emplear técnicas objetivas y verificables.
  • Ha de tener algún control para asegurar su validez y fiabilidad.

Ventajas:

  • Nos permite obtener información adicional a la que la persona observada pretende proporcionar e independientemente de su capacidad y de su veracidad.
  • Nos permite abordar las problemáticas de forma global, prestando atención a la situación de trabajo de una forma más general, sin centrarnos excesivamente en aspectos concretos de la misma
  • Nos permite estudiar los hechos sin intermediarios o cooperación activa por parte de los sujetos investigados y en el mismo momento en que tienen lugar.

Inconvenientes:

  • No todos los fenómenos se pueden observar directamente, ya que algunos se producen en niveles demasiado profundos de la personalidad, o en situaciones difíciles de observar.
  • La existencia de una relación entre el observador y lo observado da lugar a una influencia subjetiva que deforma lo objetivo.
  • Dificulta para diferenciar lo accidental de lo esencial en un hecho observado.

 

(Fuente: http://www.imf-formacion.com/blog/prevencion-riesgos-laborales/actualidad-laboral/la-observacion-como-tecnica-de-recogida-de-datos-para-evaluaciones-psicosociales/)

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septiembre 26th, 2016 by admin

La Argumentación

La argumentación es un tipo de exposición que tiene como finalidad defender con razones o argumentos una tesis. Argumentar consiste, en aportar razones para defender una opinión y convencer así a un receptor para que piense de una determinada forma.
La argumentación se utiliza normalmente para desarrollar temas que se prestan para debate o discución, y su objetivo fundamental es ofrecer una información lo más completa posible.

Elementos de la argumentación
El objeto, la tesis, el cuerpo argumentativo y la conclusión son los elementos que constituyen generalmente una argumentación.
1. El objeto de la argumentación, es el tema sobre el cual se argumenta.
2.Tesis, Es la idea principal en torno a la cual se reflexiona; puede aparecer al principio o al final.
3.Cuerpo, Aquí se muestran las ideas desde dos perspectivas:
Argumetos: Una ves expuesta la tesis, comienza el razonamiento en sí, es decir, se ofrecen argumentos para confirmarla o rechazarla.
Refutación: Se demuestra la falsedad de ideas contrarias a la defendida tesis.
4.Conclusión, El autor, en su demostración, reflexiona sobre el tema desde todos los ángulos, hasta llegar al objetivo deseado.

Dos son los tipos de argumentación: la deductiva y la inductiva.

Técnicas de argumentación y de refutación
Para fortalecer la opinión o para refutar la contraria, se emplean los siguientes recursos:
a. Argumentos racionales: Son aquellos que se basab en ideas verdaderas admitidas y aceotadas por el conjunto de la sociedad.
b. Argumentos de hechos: Son los que se basan en pruebas observables, en datos objetivos provados
c. Argumentos de autoridad: La argumentación se apoya de la opinión sobre el tema de hombres famosos, de expertos conocidos.

(Fuente: http://ayudatecontecnicas.blogspot.com.ar/2010/07/la-argumentacion.html)

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agosto 29th, 2016 by admin
Pablo Cazau, Diccionario de Psicología Social (Pichon Riviere)
1998-2002

Vectores del Proceso Grupal. Cada una de las categorías que describen los fenómenos grupales, y mediante las cuales es posible evaluar su funcionamiento. Los vectores son seis: pertenencia, cooperación, pertinencia, comunicación, aprendizaje y telé.

  1. Concepto.- Indica Pichon Rivière que “la constatación sistemática y reiterada de ciertos fenómenos grupales, que se presentan en cada sesión, nos ha permitido construir una escala de evaluación básica, a través de la clasificación de modelos de conducta grupal”.

Esta escala o categorización de los fenómenos grupales está constituida por seis vectores, los que son, ante todo, herramientas de diagnóstico, indicadores que muestra cómo está funcionando un grupo[2] en determinado momento. Por ejemplo, si se encuentra o no en la fase de la pretarea[3], de la tarea[4], etc.

Originalmente, la idea de vector proviene de la matemática y la física, donde design

a una forma de representar magnitudes que poseen una determinada intensidad, dirección y sentido. De la misma manera, los aspectos de una conducta grupal tiene también una determinada intensidad (la cooperación puede ser más o menos intensa) y una cierta dirección y sentido que variará de acuerdo a si el grupo se encuentra en pretarea o en tarea, etc. Por ejemplo, a medida que el grupo pasa de la pretarea a la tarea, van cambiando la dirección y sentido de los diferentes vectores o indicadores grupales: el antagonismo se orienta hacia la colaboración (vector cooperación), la mala disposición a relacionarse con los otros vira hacia una mejor disposición (vector telé), la comunicación pasa de ser unidireccional y rígida para ser multidireccional y flexible (vector comunicación), de la adaptación pasiva se pasa progresivamente a una adaptación activa (vector aprendizaje), etc.

Podríamos comparar el funcionamiento grupal con el funcionamiento del motor de un automóvil, y los vectores con los indicadores del tablero del conductor, en el sentido de que las

diferentes posiciones de las distintas agujas indican cómo está funcionando el motor en ese momento. De la misma manera, el coordinador evaluará el funcionamiento grupal categorizando los diferentes fenómenos grupales que observa a partir de los seis ‘relojes’ llamados vectores. Esto a su vez le servirá como punto de referencia para construir interpretaciones.

En efecto, “el esclarecimiento y manejo operativo de los vectores de pertenencia, cooperación, pertinencia, comunicación, aprendizaje y telé permitirán a la unidad grupal el abordaje de las ansiedades desencadenadas por las situaciones de cambio”.

  1. Otros universales.- Además de los seis vectores mencionados, Pichon Rivière describe lo que él llama otros ‘universales grupales’, o ‘situaciones universales’ que es posible constatar en los grupos, que rigen su vida, y hacia los cuales el coordinador de un grupo operativo[5] deberá orientar sus interpretaciones

Entre estos universales podemos consignar los siguientes: a) las fantasías de

enfermarse, de tratarse y de curarse, así como la situación triangular sostenida por la teoría del vínculo[6]; b) los sentimientos de inseguridad e incertidumbre ligados a las ansiedades básicas, y en particular a las situaciones de pérdida; c) el ‘secreto grupal’, muy ligado al ‘misterio familiar’.

Respecto de éste último, “una vez iniciado el proceso corrector, resulta muy frecuente que, tras algunas sesiones de grupo familiar, haga eclosión un conflicto que, conocido por todos, era mantenido en silencio. Este conflicto silenciado, secreto, se había convertido, con la complicidad explícita o implícita de los integrantes, en un ‘misterio familiar’, generador de ansiedades, provocándose así una ruptura en la comunicación. El carácter misterioso (peligroso) de esta situación se ve permanentemente realimentado por esa ‘conspiración del silencio’. La familia vive el enfrentamiento del conflicto, la desocultación, como una catástrofe y se resiste al esclarecimiento”. Además, ese acontecimiento secreto, sea cual fuera su significado real, se carga con sentimientos y fantasías de culpabilidad.

Estos misterios no esclarecidos (lo que Freud llamaba la ‘novela familiar’) fueron, precisamente, una de las razones que determinaron en Pichon Rivière su vocación por las Ciencias del Hombre.

PERTENENCIA

La pertenencia consiste en un sentimiento de integrar un grupo identificándose con los acontecimientos y vicisitudes del mismo. Por la pertenencia, los integrantes de un grupo se visualizan como tales y al mismo tiempo sienten a los demás incluidos dentro de su mundo interno, proceso de internalización mediante. Por esa pertenencia, puede contar con ellos y

para la planificación de la tarea grupal. Una etapa previa a la pertenencia es la afiliación.

  1. Concepto.- “La pertenencia permite establecer la identidad del grupo y establecer la propia identidad como integrante de ese grupo. Para Sartre, todo grupo que no revierta, como acto, sobre sí mismo corre el peligro de caer en lo que él llama ‘serialidad'[7] [dispersión]. [Por la pertenencia], el sujeto se ve a sí mismo como miembro de un grupo, como ‘perteneciente’, adquiere identidad, una referencia básica, que le permite ubicarse situacionalmente y elaborar estrategias para el cambio. Pero la pertenencia óptima, lo mismo que los otros vectores del abordaje, no es lo “dado”, como podrían serlo los lazos consanguíneos, sino lo adquirido, algo logrado por el grupo como tal”. Por ejemplo, el sólo hecho de existir lazos consanguíneos no asegura que alguien se sienta como perteneciente a una familia.
  2. Pertenencia y afiliación.- La afiliación es un fenómeno que se verifica en el comienzo de la historia grupal, y por el cual el sujeto guarda aún una determinada distancia, sin decidirse aún a incluirse totalmente en el grupo. Cuando esto se concreta, la afiliación se convierte en pertenencia.

Un símil con las agrupaciones políticas puede acercarnos a la idea de afiliación de Pichon Rivière. Se puede estar simplemente afiliado a un partido político por el solo hecho de estar incluido en una lista, y sin embargo no pertenecer a él, en el sentido de no existir una mayor integración que le permita participar activamente de sus actividades.

La pertenencia va configurándose poco a poco, siendo una etapa previa a la misma la ‘afiliación’ o identificación con los procesos grupales pero donde el sujeto guarda aún una determinada distancia, sin incluirse totalmente en el grupo. “Este primer momento de afiliación, propio de la historia de todo grupo, se convierte más tarde en ‘pertenencia’, una mayor integración al grupo, lo que permite elaborar una ‘estrategia’, una ‘táctica’, una ‘técnica’ y una ‘logística'”. “El ‘proyecto'[8] surge cuando se ha logrado una pertenencia de los miembros; se concreta entonces una ‘planificación'”.

COOPERACION

Es la contribución, aún silenciosa, a la tarea grupal, sobre la base de la existencia de roles diferenciados. La cooperación es uno de los seis vectores o fenómenos universales de los grupos. Antónimos: competencia, antagonismo.

  1. Concepto.- Hay cooperación cuando los miembros de un grupo colaboran entre sí en pos de una tarea en común, que es la tarea grupal. Para ello deben existir roles[9]diferenciados donde cada uno haga lo suyo (heterogeneidad en los roles), pero una sola tarea en común (homogeneidad en la tarea). “Es la través de la cooperación como se hace manifiesto en carácter interdisciplinario del grupo operativo y el interjuego entre horizontalidad y verticalidad”[10].
  2. Cooperación en el grupo familiar.- Como en todo grupo, en un grupo familiar la cooperación se establece sobre la base de roles diferenciales. “Ponemos el acento en la heterogeneidad que deben mostrar los roles dentro del ámbito familiar. Esta heterogeneidad está sustentada en las diferencias biológicas y funcionales sobre las que ha de configurarse una estructura familiar. La familia […] se convierte así en un ámbito del ap

rendizaje de roles biológicos y funciones sociales. Sólo a través de una heterogeneidad podemos alcanzar la complementariedad necesitada en un grupo operativo, es decir, en un grupo capaz de logros instrumentales y situacionales”.

PERTINENCIA

Consiste en “el centrarse del grupo en la tarea prescripta, y en el esclarecimiento de la misma”.

  1. Concepto.- Algo es pertinente o atinente cuando ‘tiene que ver’ con algún fin. En un grupo, decimos que sus integrantes adoptan actitudes o conductas pertinentes cuando ellas tienen relación, o ‘tienen que ver’ con la tarea que el grupo se propuso. Por ejemplo, si la tarea del grupo es estudiar, conductas pertinentes serán, por ejemplo, leer, discutir e incluso hasta preparar café, en la medida en que ello puede mantener despierto al grupo. Conductas no pertinentes a la tarea serán por ejemplo quedarse dormido o bailar.

“El grupo, por la pertenencia, por la cooperación y fundamentalmente por la pertinencia, en la que juegan la comunicación, el aprendizaje y la telé, llegan a una ‘totalización’ en el sentido de un hacerse en su marcha, en su tarea, en su trabajarse como grupo”.

La calidad de la pertinencia “se evalúa de acuerdo con el monto de la pretarea, la creatividad y la productivida

d del grupo y sus aperturas hacia un proyecto”.

COMUNICACION

Intercambio de mensajes en el contexto de un mundo de señales que todos saben codificar y decodificar de la misma manera. La comunicación puede ser verbal o preverbal.

  1. Concepto.- “Podemos decir que la comunicación es un contexto que incluye un mundo de señales que todos aquellos que se intercomunican saben codificar y decodificar de la misma manera”. Pichon Rivière, categoriza la comunicación como un vector, es decir como uno de los fenómenos constatados reiterada y sistemáticamente en los grupos: el individuo o el grupo “se expresan tanto en la manera de formular sus problemas como en el resultado mismo del discurso”.
  2. Tipos.- “La comunicación que se da entre los miembros […] puede ser verbal o preverbal, a través de gestos. Dentro de este vector tomamos en cuenta no sólo el contenido del mensaje sino también el cómo y el quién de ese mensaje; a esto llamamos metacomunicación. Cuando ambos elementos entran en contradicción se configura un ‘malentendido’ dentro del grupo”.

APRENDIZAJE

Apropiación instrumental de la realidad, para modificarla. Está íntimamente relacionado con la idea de adaptación activa a la realidad, en tanto esta implique una relación dialéctica mutuamente modificante y enriquecedora entre sujeto y medio.

  1. Concepto.- “Aprender es realizar una lectura de la realidad, lectura coherente, no-aceptación acrítica de normas y valores. Por el contrario, apuntamos a una lectura que implique capacidad de evaluación y creatividad (transformación de lo real) Esta concepción del aprendizaje como praxis, como relación dialéctica, nos lleva necesariamente a postular que el enseñar y el aprender constituyen una unidad, que deben darse como proceso unitario, como continua y dialéctica experiencia de aprendizaje en la cual el rol docente y el rol humano son funcionales y complementarios”.
  2. Aspectos individuales y grupales.- El aprendizaje es un proceso que involucra aspectos de cada individuo y del grupo. En relación con el individuo, “las relaciones intra subjetivas, o estructuras vinculares internalizadas, articuladas en un mundo interno, condicionarán las características del aprendizaje de la realidad. Este aprendizaje será facilitado u obstaculizado según que la confrontación entre el ámbito de lo ínter subjetivo y el ámbito de lo intra subjetivo resulte dialéctica o dilemática. Es decir, que el proceso de interacción funcione como un circuito abierto, de trayectoria en espiral, o como un circuito cerrado, viciado por la estereotipia”.

A nivel grupal, al aprendizaje es concebido como uno de los vectores de la situación de grupo. En este sentido, “se logra por la sumación de información de los integrantes del grupo, cumpliéndose en un momento dado la ley de la dialéctica de transformación de cantidad en cualidad. Se produce un cambio cualitativo en el grupo, que se traduce en términos de resolución de ansiedades, adaptación activa a la realidad, creatividad, proyectos, etc.”.

TELE

La Telé es definido por Moreno como la disposición positiva o negativa para trabajar con un miembro del grupo. Configura así el clima grupal, que puede traducirse como transferencia positiva o negativa del grupo con el coordinador, y de los miembros entre sí.

  1. Concepto.- En todo grupo existe siempre un clima afectivo, una determinado disposición de sus miembros a encarar la tarea o no, a aceptar o a rechazar a los otros integrantes o al mismo coordinador porque ‘les cae bien’ o ‘les cae mal’, lo cual a su vez se funda en un fenómeno transferencial.

No debe confundirse la telé con la cooperación, que es otro de los vectores grupales: mientras la telé es la disposición para trabajar con otros y encarar una tarea, la cooperación es la contribución efectiva que se realiza o no. Si no hay una disposición a trabajar con otros, si el otro no me ‘cae bien’ (telé), se dificultará la posibilidad de trabajar efectivamente con él (cooperación)

En la medida en que la telé incluye el clima afectivo grupal, también incluirá las ansiedades básicas (depresiva y paranoide)[11], siempre presentes aunque con intensidades diferentes según cada momento, y coexistentes y cooperantes en tiempo y espacio. “Esto implica para el operador que cuando detecta en la situación grupal uno de esos dos miedos como lo manifiesto, su interpretación incluirá al otro como lo subyacente”.

 

[1] Los textos, extraídos del original, han sido ordenados por el Profesor Sergio Peñafiel Jaime, para ser utilizados como material de clases en la Escuela de Educación de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Salvo los casos que se indica, las notas a pie de página corresponden al Diccionario de Pablo Cazau.

[2] Grupo: Conjunto restringido de personas ligadas entre sí por constantes espacio-temporales y articuladas por su mutua representación interna, que se propone explícita o implícitamente realizar una tarea que constituye su finalidad. El grupo es una unidad básica de interacción y de sostén de la estructura social.

[3] Momento en el acontecer de un sujeto o de un grupo donde, ante la necesidad de realizar una determinada tarea, surge una resistencia a los cambios que ella implica.

[4] En general, es el conjunto de acciones que se ejecutan para alcanzar un fin u objetivo.

[5] Grupo Operativo: Técnica creada por Pichon Rivière y su equipo, y que se caracteriza por estar centrada en una tarea explícita (aprendizaje, creación, curación, etc.), bajo la cual subyace otra tarea implícita que también ha de ser explicitada y que apunta a la ruptura de pautas estereotipadas mediante la elaboración de las ansiedades básicas, las que implican un obstáculo frente a toda situación de progreso o cambio. El término también suele designar el grupo donde se aplica dicha técnica.

[6] Vínculo: Estructura compleja de interacción constituida por dos personas físicas (dimensión intersubjetiva) y un tercero fantaseado y proyectado sobre el otro (dimensión intrasubjetiva).

[7] “La serialidad es el tipo de relación humana en el cual cada miembro aparece como sustituible por otro, o sea, como indiferenciado (un número cardinal intercambiable). Este tipo de relación tiene las características de “lo idéntico”, en el sentido que cualquiera es visto como equivalente a otro. Esto significa conceder al individuo un carácter de ente, y expresa la alienación del hombre en la serialidad”. Roseneild, David. Sartre y la psicoterapia de grupos.

[8] Proyecto: Planteo de objetivos que van más allá del aquí y ahora del acontecer grupal, y que incluye una planificación de la estrategia para alcanzarlos. Pretarea, tarea y proyecto constituyen los tres momentos que se presentan habitualmente cuando un sujeto o un grupo deben enfrentar una situación de cambio

[9] Rol: Función social que asume un sujeto y/o que le es adjudicada por los otros, y que resulta de un proceso de internalización que se inscribe en otro más amplio: la socialización del individuo.

[10] Horizontalidad – verticalidad: Conceptos que describen la doble dimensión de análisis del comportamiento en los grupos. La verticalidad es todo lo referido a la historia personal del sujeto, mientras que la horizontalidad es el proceso actual que se cumple en el aquí y ahora en relación con la totalidad de los miembros.

[11] Ansiedad Básica: Miedo o ansiedad que se genera en las personas frente a todo intento de adaptación al medio. Pichon Rivière, basándose en las ideas de Melanie Klein, ha identificado fundamentalmente dos tipos de ansiedad básica: el miedo a la pérdida y el miedo al ataque, y frente a las cuales se instrumentarán medidas defensivas.

(Fuente: http://algo-de-educacion.blogspot.com.ar/2008/08/vectores-del-proceso-grupal.html)

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agosto 21st, 2016 by admin

Las palabras crean la realidad

Durante décadas se abordó el estudio y análisis de la comunicación desde el paradigma de la transmisión de la información. En paralelo y en coincidencia con esta concepción, convivió la visión que consideraba al lenguaje como un instrumento para describir el estado de las cosas, es decir, el lenguaje como el portador de la información.

Esta concepción supone que la realidad ya está ahí antes que el lenguaje, y lo que éste hace es simplemente describirla, “hablar de ella”. Por lo tanto, le atribuye al lenguaje un rol pasivo o descriptivo, como el encargado de dar cuenta de lo existente. Esta caracterización del lenguaje se complementa perfectamente con la teoría de la transmisión de la información, y dentro de este esquema conceptual el lenguaje pasó a ocupar la categoría del código que se utiliza para componer los mensajes.

Desde hace un tiempo comenzó a analizarse el hecho de que hemos estado atrapados en esta estrecha y restrictiva comprensión del lenguaje y la comunicación, que nos dificulta entender su naturaleza efectiva y que nos imposibilita comprender la importancia y gravitación que ambos tienen para los seres humanos. Se empieza a entender que el lenguaje es algo más que las palabras que se dicen, es bastante más profundo e impactante que un medio que nos permite expresar, transmitir o comunicar lo que percibimos, pensamos o sentimos.

Además de su aspecto descriptivo, el lenguaje posee un profundo carácter generativo a partir del cual accionamos, coordinamos nuestras conductas y generamos nuevas realidades. A través de la palabra hacemos que ciertas cosas pasen y, por lo tanto, el lenguaje constituye una forma de intervenir en la construcción de nuestro mundo. Y es este carácter el que nos induce a considerar a la comunicación como acción y no como una mera transmisión de información.

Cuando afirmamos que accionamos a través del poder transformador de la palabra, nos referimos a que cuando hablamos suceden cosas, y cuando callamos suceden otras. Cuando hablamos y decimos una cosa, sucede algo determinado, y cuando decimos otra, pasa algo distinto. La realidad no siempre precede al lenguaje, éste también antecede a la realidad. Hay cosas que no hubiesen sucedido si no hubiéramos hablado, si no hubiésemos establecido una conversación con otra persona. A través de nuestras conversaciones declaramos nuestro amor, contratamos un viaje, solicitamos un aumento de sueldo, le damos la bienvenida a alguien a nuestra casa o le solicitamos que se retire. Es por medio de nuestras conversaciones que realizamos gran parte de las acciones en nuestra vida.

La concepción tradicional nos ha dificultado advertir este carácter activo de la comunicación humana. Por ejemplo, no es lo mismo decirle a alguien “asistieron quince personas a la reunión”, donde estamos informando sobre algo sucedido, utilizando el carácter descriptivo del lenguaje, que decir “a partir de mañana te haces cargo de la gerencia de finanzas”, o “a partir de mañana vas a ser trasladado a la sección de mantenimiento”. En estos casos, aunque pueda escucharse como una información, estamos realizando una acción a través del poder transformador de la palabra. Si efectivamente quien enuncia estas frases tiene el poder o la autoridad jerárquica para hacerlo, para bien o para mal, la situación de la otra persona habrá cambiado. Con esa acción comunicacional se ha generado una nueva realidad.

A través de nuestras conversaciones no sólo actuamos sino también interactuamos, establecemos conexiones, coordinamos acciones, construimos vínculos y acordamos compromisos. Todos los seres humanos interactuamos en redes conversacionales. Lo que nos es posible o dificultoso realizar depende en gran parte de la extensión y la calidad de nuestra red de vínculos. Por medio de nuestras conversaciones pedimos un empleo, ofrecemos nuestros servicios, prometemos concurrir a una reunión, establecemos el compromiso de realizar un trabajo o demandamos nuestros honorarios. Gran parte de las acciones fundamentales de la vida las realizamos a través de conversaciones que mantenemos con otras personas. Nuestras conversaciones determinan la calidad de nuestros vínculos, y por lo tanto comprometen nuestra efectividad.

También a través de nuestras conversaciones creamos nuevos sucesos y generamos futuros diferentes. Convocamos para un nuevo proyecto, elaboramos y transmitimos nuestra visión, proponemos nuevos objetivos, planteamos nuevas ideas, y todo esto lo hacemos conversando con otro. Nuestras conversaciones condicionan nuestro horizonte de posibilidades.

Y aún más, a través de nuestras conversaciones y nuestras narrativas creamos nuevos sentidos y modelamos la percepción de otras personas. Cuando planteamos una interpretación diferente o desarrollamos una nueva teoría, cuando contamos una historia, acuñamos una metáfora, capacitamos a alguien o educamos a nuestros hijos, en todos los casos estamos utilizando el carácter transformador de la palabra para incidir en la forma de percibir la realidad.

A través de nuestras conversaciones explicitamos nuestros puntos de vista y la forma de observar el mundo que nos rodea. Elaboramos interpretaciones, generamos nuevas explicaciones e Influimos en las opiniones, decisiones y comportamientos de los demás. Muchas veces después de alguna conversación nuestra vida cambia, nuestro ser se transforma aunque sea imperceptiblemente. Al adquirir una nueva distinción o al realizar una diferente interpretación, hemos ampliado nuestra capacidad de acción y de transformación. Un ejemplo de esto son las conversaciones de coaching, que tienen como objetivo desarrollar las potencialidades de las personas, o las conversaciones terapéuticas destinadas a curar nuestras heridas emocionales.

Cuando observamos y recapacitamos sobre todo lo que hacemos a través del lenguaje, emerge con claridad el carácter transformador de la comunicación humana, ya que es a través de nuestras conversaciones que nos vamos constituyendo en el ser que somos. La palabra conversar viene del latín “conversare”, que significa “dar vuelta”, “hacer conversión”. A través de nuestras conversaciones nos convertimos en alguien distinto, vamos cambiando nuestros puntos de vista, realizamos aprendizajes, reflexionamos sobre nuestros problemas, se nos abren oportunidades de crecimiento, construimos nuestra imagen pública y todo esto lo hacemos en el lenguaje.

Si habitamos en el lenguaje, si aprendemos y nos transformamos a través de la palabra, si accionamos por medio de nuestras conversaciones y éstas no solamente condicionan nuestras posibilidades y determinan la efectividad de nuestro desempeño, sino que nos constituyen en el ser que somos, cabría preguntarse acerca de la competencia en nuestro conversar. Con cuánta destreza y eficacia hablamos y escuchamos.

Por: Oscar Anzorena
Fuente: Ser Humano y Trabajo
(http://redescubrir.blogspot.com.ar/2008/05/las-palabra-crean-la-realidad.html)

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agosto 17th, 2016 by admin

La Experiencia Rosario – Enrique Pichon Riviere

La Experiencia Rosario – Enrique Pichon Riviere. Durante 1958 Pichón Rivière dirigió la llamada  “Experiencia Rosario”. Esta se realizó a través del Instituto Argentino de Estudios Sociales (IADES) creado por E. Pichón Rivière y Gino Germani con la colaboración de la Facultad de Ciencias Económicas, el Instituto de Estadística de la Facultad de Filosofía y su  reciente Departamento de Psicología y la Facultad de Medicina en Rosario. Fue un largo y productivo fin de semana de trabajo.

El objetivo explícito era una experiencia de laboratorio social, de trabajo en comunidad, con el empleo de ciertas técnicas y la aplicación de una didáctica interdisciplinaria en una ciudad del interior del país. Uno de los participantes, el Dr. Fernando Ulloa dijo que “fue la marca más temprana, para mí y para los que ahí estábamos, de las experiencias comunitarias explícitas”.

Para realizarla E. Pichón Rivière había preparado previamente el equipo de trabajo mediante técnicas grupales. A la vez, en la ciudad de Rosario, Provincia de Santa Fe y en otros lugares concurridos por estudiantes se había publicitado la realización de la experiencia mediante afiches.

El viaje a Rosario del equipo de Coordinadores fue en tren. Eran en su mayoría novatos en la  tarea a realizar. Casi todos psicoanalistas discípulos de E. Pichón Rivière dentro de la APA: David Liberman, Fernando Ulloa, José Bleger, Edgardo Rolla, entre otros. Tenían todos mucha confianza en E. Pichón Rivière pero, en el tren pedían y pedían más precisiones. Así manifestaban sus temores y dudas, entonces E. Pichón Rivière contestó mordazmente: “Si  cuando tomemos el tren de vuelta nos tiran con bosta, quiere decir que cuando un grupo como  éste hace en Rosario lo que terminemos haciendo, al irse le tiran con bosta”. Parece que, con esa respuesta, tranquilizó al grupo.

Fue el mismo E. Pichón Rivière quién abrió la reunión general en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Económicas con una disertación sobre el significado de la experiencia hablando, entre otros temas, de la enigmática kakistocracia aludiendo, elípticamente, al posible resultado de la experiencia.

El público era numeroso y, desde su composición, heterogéneo: constaba de casi mil participantes para discutir con las técnicas que iba a utilizar el equipo. Había desde estudiantes y profesores universitarios, hasta boxeadores, pintores, corredores de seguro, obreros del puerto, empleados de comercio, amas de casa, algunas prostitutas, etc.

Luego se agruparon para la primera sesión de grupos heterogéneos, elegidos algunos al azar y otros por orden de llegada, con un coordinador y uno o dos observadores que registraban todo cuanto sucedía. La tarea del coordinador era actuar como orientador, favoreciendo la comunicación intragrupal y tratando de evitar la discusión frontal. La situación trajo ciertas complicaciones por lo novedosa. En este sentido Fernando Ulloa relató: “En uno de mis grupos, una mujer joven bastante alterada psicológicamente, a la par que muy querida por varios amigos que integraban la experiencia, explícitamente para acompañarla, se constituyó en el centro de todo el trabajo. La situación por momentos era difícil, por la firme intención que me animaba de no crear engendros seudo terapéuticos ni eludir la emergencia.

“Para el criterio de esta persona y de sus acompañantes no existían en Rosario psicoterapeutas idóneos para atenderla; por eso sus amigos habían insistido en acompañarla, visualizando el encuentro como una oportunidad  terapéutica. Recuerdo haber manejado la situación a partir de una idea que había escuchado formular un tiempo antes a David Liberman, integrante de la Experiencia Rosario. Propuse que un grupo de novatos organizados en un funcionamiento adecuadamente heterogéneo, donde las singularidades personales no se anularan entre sí, podía lograr, pese a su condición novata, la eficacia de un veterano”

Vemos por un lado que tener a un equipo de psicoanalistas suscitaba fantasías terapéuticas notorias como en este caso. Por otro, como planteaba Fernando Ulloa, se concentraba la ideología grupal operativa de Pichón Rivière: frente a una máxima heterogeneidad de los componentes se podía lograr una máxima homogeneidad en la tarea.

Luego el equipo coordinador se reunió con el propósito de revisar la tarea realizada hasta ese momento, a lo que siguió una segunda sesión de los grupos heterogéneos con los mismos participantes, tomando en cuenta lo analizado previamente. A posteriori se realizó una nueva reunión de los coordinadores para controlar el nuevo material. Con estos datos E. Pichón Rivière volvió a exponer ante el público en el Aula Magna. Pero con una diferencia fundamental, el público había crecido en número y, además, comenzó a funcionar como un grupo amplio, a través del trabajo sobre los temas emergentes; para proseguir se formaron grupos homogéneos: medicina psicosomática, psicología, boxeadores, estadística, pintores y corredores de seguros. Tras la realización de esta tarea hubo un nuevo control del equipo de coordinadores con Pichón, quien finalizó con una exposición en la que participaron los miembros de los grupos heterogéneos y homogéneos.

Como saldo concreto de la experiencia quedó en el Instituto de Estadística, una secretaria para contactar a quienes desean informes y en el IADES proyectos para formar grupos de  trabajo, los cuales funcionaron cierto tiempo. Pero el saldo más importante de la “Experiencia Rosario” fue la presentación de la metodología de Grupos Operativos de E. Pichón Rivière. La consigna fundamental en éstos era que el grupo pudiera pensar en las dificultades que tenía en la tarea, con el acento puesto en el desarrollo del Esquema Conceptual, Referencial y Operativo (ECRO) pertinente a cada grupo. Por ello los autores del trabajo “oficial” de la experiencia sintetizaron la misma diciendo: “Las finalidades y propósitos de los grupos operativos pueden resumirse diciendo que su  actividad está centrada en la movilización de estructuras, estereotipadas a causa del monto de  ansiedad que despierta todo cambio (ansiedad depresiva por abandono del vínculo anterior y ansiedad paranoide creada por el vínculo nuevo y la inseguridad consiguiente). En el grupo operativo coinciden el esclarecimiento, la comunicación, el aprendizaje y la resolución de tareas con la curación, creándose así un nuevo esquema referencial”.

Los Grupos Operativos se introdujeron rápidamente en la enseñanza en las facultades de Medicina, Psicología y otras carreras. Los docentes, que no recibían entrenamiento en pedagogía, empezaron a realizarla en manejos de grupos: poder pensar sobre las dificultades del grupo en la tarea y, cómo se desarrollaba el ECRO apropiado para cada grupo. Esta terminología, como su técnica, se popularizó durante la década del sesenta.

Pichón Rivière fundó un año después la Escuela Privada de Psiquiatría Social que, con el tiempo, se transformó en la Escuela de Psicología Social. La importancia de su práctica y su pensamiento generó discípulos como F. Ulloa, J. Bleger, D. Liberman, E. Rolla y muchos otros de la siguiente generación, entre quienes podemos citar a Armando Bauleo y Hernán Kesselman. Estos, pertenecientes al campo del psicoanálisis, serán los agentes multiplicadores de esta nuevo abordaje grupal que se extendería hasta límites impensables en la década del sesenta.

(Fuente: http://www.topia.com.ar/articulos/enrique-pich%C3%B3n-rivi%C3%A8re-y-la-experiencia-rosario)

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agosto 9th, 2016 by admin

Razonamiento Inductivo y Razonamiento Deductivo

Diferencia entre razonamiento inductivo y razonamiento deductivo

El inductivo y el deductivo son dos métodos de razonamiento diferentes, que además son muy aplicados tanto en Filosofía como en casi todas las investigaciones científicas.
Estos métodos forman parte del pensamiento lógico y de procesos analíticos, pero es importante saber que son completamente diferentes el uno del otro y que se emplean dependiendo de las necesidades del investigador.

Razonamiento inductivo

El razonamiento inductivo es también conocido como la lógica “de abajo hacia arriba”. Es un tipo de razonamiento que se centra en la creación de declaraciones generalizadas a partir de ejemplos o sucesos específicos.

Cuando se efectúa este tipo de razonamientos, se trabaja a partir de ejemplos concretos que pueden resultar o no verdaderos; entonces luego se transfieren a conceptos generalizados. Para que se entienda mejor, imaginemos que en el equipo de atletismo de una escuela secundaria están Frederick y Julien; ambos de estatura alta; a partir de ésto y siguiendo una forma de razonamiento inductivo diríamos que  todos los corredores en el equipo de atletismo deben ser altos. Al final, esto podría resultar ser verdadero o falso.

En muchos casos, es criticado el razonamiento inductivo; ya que se suele considerar como un método impreciso, dado que se hacen generalizaciones a partir de pocos ejemplos específicos. A pesar de las críticas, el método inductivo es importante para la ciencia, ya que sirve como punto de partida para la realización de pruebas que más adelante brinden evidencias acerca de verdad o falsedad del supuesto.

Razonamiento deductivo

El razonamiento deductivo se diferencia del inductivo, porque  utiliza conceptos generalizados para tratar de llegar a otros más específicos. Por esta razón también se le conoce como el enfoque “de arriba hacia abajo”.

El investigador que emplea este método, comienza con una idea generalizada y se va haciendo camino hasta llegar a un ejemplo específico. En este caso, se infieren conclusiones a partir de una teoría existente. Esta forma de razonamiento vincula a las premisas con la conclusión, afirmando que si todas estas son verdaderas; entonces esta última también lo es.

El siguiente podría ser un ejemplo de razonamiento deductivo:
Todos los animales son mortales.
Un perro es un animal.
Por lo tanto, un perro también es mortal.

Del mismo modo que sucede cuando se trata del razonamiento inductivo, también en este caso, la conclusión final puede resultar falsa o verdadera; dependiendo de si la teoría generalizada es o no errónea.

Un silogismo es un tipo de razonamiento deductivo, muy utilizado en las matemáticas. Es muy popular el si A=B y B=C entonces A=C.

Diferencias clave entre razonamiento inductivo y razonamiento deductivo

  • El método inductivo parte de algo específico para llegar a una conclusión general, mientras que el método deductivo toma conceptos generalizados para llegar a una conclusión específica.
  • Un ejemplo de razonamiento inductivo es: Mi maestra de Lengua Española es gorda y la de mi hermano también, por lo tanto, todas las maestras de Lengua Española son gordas.
  • Un ejemplo de razonamiento deductivo es: Mi madre nunca dice mentiras. Ayer mi madre me dijo que un gato le habló. Como ella nunca miente, seguro que lo que me dijo es verdad.

(Fuente: http://diferenciaentre.info/diferencia-entre-razonamiento-inductivo-y-razonamiento-deductivo/)

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julio 28th, 2016 by admin

La Conformidad

La conformidad consiste en la modificación de una posición ya asumida por el sujeto en una dirección aceptada por otro o por un grupo. En este proceso, el sujeto ya tiene un juicio o norma establecido y lo modifica, adaptándolo a los juicios de otro (generalmente, un grupo) corno consecuencia de la presión real o simbólica ejercida por éste.

Solomon Asch es un psicólogo social iniciador de los trabajos experimentales sobre conformidad. En la década de 1950 estudió la influencia de la presión grupal en la modificación de juicios establecidos. Para ello realizó, entre otros, el siguiente estudio.

Se le propone al participante una prueba sobre percepción visual. El participante ignora que, en realidad, se trata de un estudio sobre conformidad. Otros ocho sujetos, cómplices del investigador, participan de la prueba simulando ser también sujetos experimentales.

Se muestran a los participantes dieciocho pares de tarjetas similares a las de la figura de mas abajo. Ellos deben responder cuál de las tres líneas de la tarjeta B es igual a la de la tarjeta A. Los turnos se organizan de manera tal que el sujeto experimental siempre es el último o el penúltimo en responder. Cada participante va respondiendo en voz alta a su turno. De manera deliberada, la tarea es fácil y la respuesta es obvia.

La Conformidad

Ante las primeras presentaciones de los pares de tarjetas, las respuestas de los cómplices son correctas. Pero, hacia la tercera presentación aproximadamente, el sujeto que responde primero (un cómplice del experimentador) emite una respuesta evidentemente errónea. También lo hacen el segundo sujeto, el tercero (también cómplices) y así sucesivamente.

Se evalúan los juicios del sujeto experimental cuando los ocho cómplices del experimentador emiten respuestas incorrectas en doce de los dieciocho ítems.

El estudio de Asch mostró un alto porcentaje de conformidad en las respuestas de los participantes: aproximadamente, un tercio de las personas daban respuestas incorrectas a pesar de que sabían la respuesta adecuada. Los participantes daban respuestas conformes a las emitidas por los ocho cómplices en la tercera parte de los ejercicios cuando éstos mostraban unanimidad en la respuesta incorrecta. Uno de cada tres participantes se conformaron, es decir, modificaron su respuesta como consecuencia de la presión que ejercieron las respuestas del grupo sobre su propia convicción.

Para estar en sintonía con el resto del grupo, el sujeto modifica su respuesta aunque la considere correcta. Como puede observarse, la tarea es tan sencilla y la respuesta tan obvia que deja en evidencia la conformidad de los sujetos. Si se tratara de un problema más ambiguo, posiblemente el acuerdo en las respuestas incorrectas podría atribuirse a otros factores. Por ejemplo, a que el sujeto dude o se confunda debido a la dificultad de la respuesta. Ahora bien, si esto ocurre en situaciones cuya respuesta es tan clara, ¿qué ocurre cuando los problemas son menos claros, menos obvios, más difíciles?

(Fuente: http://historiaybiografias.com/psi2/)

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julio 24th, 2016 by admin

El Efecto Espectador

El efecto espectador es un fenómeno psicológico por el cual es menos probable que alguien intervenga en una situación de emergencia cuando hay más personas que cuando se está solo.

Caso de Kitty Genovese
Un ejemplo que conmocionó a mucha gente es el caso de Kitty Genovese, la cual fue apuñalada con resultado mortal en 1964 por un violador y asesino en serie. Según contó la prensa la matanza ocurrió durante por lo menos una media hora. El asesino atacó a Genovese y la apuñaló, pero abandonó la escena después de atraer la atención de un vecino. El asesino entonces volvió diez minutos más adelante y acabó el asalto. Los reportajes periodísticos informaron de que 38 testigos estuvieron mirando las puñaladas sin intervenir o entrar en contacto con la policía. Esto conmocionó al público y se publicaron editoriales extensos que aseguraban que los Estados Unidos se había convertido en una sociedad fría y sin compasión.

Sin embargo, según un estudio publicado en American Psychologist en 2007, la historia del asesinato de Genovese fue muy exagerada por los medios. En concreto, no había 38 testigos observando, sí que entraron en contacto con la policía por lo menos una vez durante el ataque y muchas de las personas que oyeron por casualidad el ataque no podían ver realmente lo que sucedía. Los autores del artículo sugieren que la historia continúa siendo mal descrita en libros de textos de la psicología social porque funciona como una parábola y sirve como ejemplo dramático para los estudiantes.

Investigación en la psicología social
Un estudio de 1968 de John Darley y Bibb Latané fue el primero en demostrar el efecto espectador en laboratorio. Para ello realizaron algunos estudios simples como el siguiente: Se pone a un sujeto solo en un cuarto y se le dice que puede comunicarse con otros sujetos a través de un intercomunicador. En realidad, sólo está escuchando una grabación de radio y se le ha dicho que su micrófono estará apagado hasta que sea su turno de hablar. Durante la grabación, uno de los sujetos finge repentinamente estar teniendo un ataque. El estudio demostró que el tiempo que se tardaba en avisar al investigador variaba inversamente con respecto al número de sujetos. En algunos casos nunca se llegaba a avisar al investigador.

La explicación más común de este fenómeno es que, con otros presentes, los observadores asumen que otro intervendrá y todos se abstienen de hacerlo. El grupo hace que se difumine la responsabilidad. La gente puede también asumir que habrá alguien más preparado para ayudar como un médico o un policía y pensar por lo tanto que su intervención sería innecesaria. La gente puede tener también temor de ser avergonzados delante de las personas presentes al ser reemplazado por un ayudante “superior”, o de ofrecer una ayuda no solicitada. Otra explicación puede ser que los espectadores monitorean las reacciones de otras personas en una situación de emergencia para determinar si piensan que es necesario intervenir. Dado que los demás están haciendo exactamente lo mismo, la gente concluye de las reacciones de los demás que la ayuda es innecesaria, en lo que puede ser un ejemplo de ignorancia colectiva.

Una persona puede contrarrestar el efecto espectador dirigiéndose a una persona en concreto de la multitud en lugar de apelar a la gente en general. Esto coloca toda la responsabilidad en una persona concreta en lugar de dejar que se difumine. Esto sirve también para superar la ignorancia colectiva, ya que la gente al ver que alguien se acerca a ayudar tomará conciencia real de la situación.

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julio 16th, 2016 by admin

Psicodrama

Psicodrama: un método potente y breve
Es un método terapéutico y pedagógico, que potencia el crecimiento personal y el aprendizaje en habilidades para la vida. Es eficaz, rápido, potente -y lo más importante- BREVE; considerando que hoy en día vivimos atiborrados de actividades, dónde el tiempo no nos alcanza para lo que es verdaderamente importante: ¡nuestra calidad de vida emocional! El psicodrama fue creado por Jacob Leví Moreno, inspirado en el teatro de la improvisación o teatro espontáneo. En él se combina el juego teatral, el movimiento del cuerpo, lo simbólico con la palabra y la reflexión. Te orienta fundamentalmente a la acción, te invita a mirar desde otro lugar, a abrir y ampliar tu mapa, a generar opciones y a encontrar tus alternativas de cambio, las que mejor se adaptan a tu estilo de vida, a tus valores, a tu esencia.

¿Para qué te sirve?

  • Para darte cuenta de lo que te pasa, de lo que sientes y de lo que haces en consecuencia.
  • Para darte cuenta de tus circunstancias, tanto de las que te limitan como de las que te facilitan tu éxito personal y la conquista de tu felicidad.
  • Y con ello poder decidir sobre aquellos aspectos que quieres y puedes cambiar o mejorar.

¿Y en qué consiste el trabajo psicodramático?

Consiste en actuar los acontecimientos relevantes de nuestra propia vida en vez de simplemente hablar sobre ellos. Esto implica explorar en la acción, mediante la dramatización, acontecimientos relevantes de nuestra historia, situaciones vitales o dimensiones de nuestra vivencia interior: sean estos pasados, presentes o futuros, reales o imaginarios, externos o internos, experimentándolos al máximo, como si estuvieran sucediendo en el presente.

Ejemplos de situaciones para un psicodrama puede ser:

Pensamientos no verbalizados, un encuentro con quienes no están presentes, representaciones de fantasías sobre lo que otras personas pueden estar sintiendo o pensando en relación a nosotros/as, un futuro posible imaginado -como una entrevista de trabajo- y muchos otros aspectos y situaciones de la experiencia humana… de la vida cotidiana personal, familiar, laboral o social. De este modo, la dramatización pasa a ser el núcleo del psicodrama. La puesta en escena de una vivencia personal, sobre un escenario imaginario. Un espacio construido especialmente para explorar, experimentar, probar y ensayar diferentes alternativas. Un espacio en dónde te sientes seguro/a y cuidado/a. En dónde hay cabida tanto para el error y el acierto, para la repetición, el volver a empezar y hacerlo mejor. Es un lugar para CREAR alternativas de solución y mejora.

(Fuente: http://www.artesanadelavida.com/2012/02/12/psicodrama-un-metodo-potente-y-breve/)

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julio 8th, 2016 by admin

Juego y Deporte

Comenzamos hoy con la entrega del material prometido. De ellas emergen con clara fluidez, todas las consideraciones que al respecto del cuestionario elevado nos ha formulado el Dr. Enrique Pichon Rivière. A su pedido expreso aclaramos que nuestro entrevistado aborda la cuestión afirmado en las investigaciones personales realizadas por él en este campo, a lo que debe sumarse la consulta de estos autores: Freud, G. H. Mead, Buytendijk, y Huizinga.
-Entiendo -nos responde el Dr. Pichon Rivière-, que antes de hablar de deporte, debemos enfocar otro tema: el juego. En general, en su estructura y en su función.

-De acuerdo, definamos entonces el “juego”.
-Podemos afirmar que el juego es tan viejo como la cultura, por la sencilla razón que presupone una sociedad humana. Los animales, por otro lado, no han esperado que el hombre les enseñara a jugar. Parece ser que la civilización no ha añadido ninguna característica escencial a la función del juego y a su significación más profunda.

-¿Qué función le adjudica usted al juego en el mundo animal?
-Decididamente, el juego es algo más que un fenómeno meramente fisiológico, ya que tiene siempre un significado social. En el juego, entra en juego algo que rebasa el instinto de conservación y que le da un sentido de ocupación vital. Hay dos aspectos fundamentales que caracterizan al juego: es una lucha por algo o una representación de algo.

-Bien, denos entonces la definición concreta.
-Advierta que la exposición previa nos ha allanado el camino hacia la definición. El juego es una ocupación libre, aunque se desarrolla dentro de límites de tiempo y espacios determinadas por reglas absolutamente obligatorias. Reglas que deben ser, a la vez, libremente aceptadas. Esta acción tiene su fin en sí misma y va acompañada de un sentimiento de tensión y alegría. Además y esto es importante, en el juego se tiene la conciencia de ser de otro modo que en la vida corriente.

-¿Puede decirse que esta definición comprende lo que denominamos juego, o sea juegos de fuerza, de habilidad, de cálculo, de azar, de exhibiciones y representaciones?
-Efectivamente. Ahora bien, para aclarar conceptos que no he querido sobrevalorar las funciones del juego en el ámbito de la vida cultural. Una determinada cultura, lleva incluídas ciertas características que configuran los juegos. Es decir, que algunos aspectos de la cultura pueden surgir primero en forma de juego. En una palabra: que la cultura, en principio, se juega. Otra conexión entre cultura y el juego, habrá de buscarse en los niveles más elevados del juego social, en los que se nos presenta como actuación ordenada de un grupo o de una comunidad; o de dos grupos que se enfrentarán.

-¿En qué medida el juego individual repercute en el plan cultural?
-Cuando un individuo juega, para sí solo, en muy limitada medida es fecundo para la cultura. Ya manifesté, anteriormente, que todos los matices que definen al juego: el jugar juntos, el luchar, el presentar y exhibir, el retar y fanfarronear, con todas sus reglas limitadoras, se dan también en la vida animal. De modo que la competición y la exhibición adquiren ciertas modalidades de la cultura correspondiente.

-Usted habló de tensión en el juego, ¿qué quiso significar?
-En el juego hay tensión e incertidumbre. Fíjese usted que permanentemente se plantea una pregunta: ¿saldrá o no saldrá el juego? Hasta cuando una persona se entretiene con solitarios, palabras cruzadas o rompecabezas, se realiza esta condición. Pero en el juego efectuado entre rivales en puja, este tipo de tensión o incertidumbre por el resultado, se agudiza hasta un grado máximo aunque luego viene una distensión. Esto de salir ganancioso o vencedores, puede llegar a amenazar seriamente la condición o ligereza del juego mismo.

-Creo que en este momento debo preguntarle si influye la presencia o no presencia del espectador en el juego.
-Esto es muy importante, sin duda. En los juegos llamados de azar, esa tensión de que hablábamos sólo en pequeña medida se comunica al espectador. Tiene usted el ejemplo de los juegos de dados, que deben considerarse como estériles para la cultura porque no aportan ninguna riqueza al espíritu ni a la vida. Pero cuando en un juego la porfía exige cierta destreza o habilidad, y fuerza, tanto mayor es la tensión que embarga a los espectadores. El mismo juego del ajedrez arrebata a los circunstantes. Convengamos finalmente en que los valores físicos, morales o espirituales, pueden elevar al juego a un plano determinado de cultura, pero cuanto más adecuado sea el juego para intensificar la vida del individuo o del grupo, primordialmente del grupo, tanto más se elevará en ese plano.

-¿Qué es lo que está en juego cuando jugamos?
-Usted ha dado con una frase que condensa la esencia del juego: en el juego algo está en juego. Pero ese algo suele confundirse. No se trata del resultado material del juego, como podría ser la ubicación de la pelota en el arco o en un cesto. Lo ideal es que el juego salga bien, que resulte. Ese salir bien, proporciona una satisfacción especial al jugador y al espectador. Y con la presencia de espectadores ese sentimiento agradable aumenta. Quien resuelve un solitario, por ejemplo, se alegra en mayor dosis si alguien lo mira. De lo que resulta esnecial para el jugador, poder vanagloriarse ante otros de que su juego haya resultado bien. De allí que el concepto de ganar guarda una relación íntima con el juego.

-Pero, ¿qué quiere decir ganar? ¿Qué es lo que se gana?
-Ganar es mostrarse tras el desenlace de un juego, superior a otro. Pero como ese tipo de superioridad tiende a convertirse en otra superioridad de carácter general, concluímos en otra afirmación: más que ganar el juego, se ha ganado honor y prestigio. Honor y prestigio que benefician no sólo al vencedor sino al grupo al cual éste pertenece. Y estamos ante un concepto de trascendental importancia: el éxito logrado en el juego, se puede transmitir en alto grado del individuo al grupo. A tal punto es así, que sobre la exigencia primaria de doblegar al contrincante, surge otra, que es la de si en verdad ha aumentado con la victoria el poder del individuo y del grupo que él representa.

-Sintetizando, doctor, que el juego es una actividad libre, separada y reglamentada.
-Claro que lo es. Libre, porque no puede obligarse a un jugador sin que el juego pierda su naturaleza; separada, porque está circunscripta a límites determinados con anticipación y reglamentada porque está sometida a convenciones que instauran momentáneamente una legislación apropiada.

-Separemos ahora, entonces, “juego” de “deporte”.
-Creo que ya lo hemos hecho, aunque puede redondearse en este esquema: el juego puede ser de competición, de suerte, de simulacro, y de vértigo. En la primera calificación entran el atletismo, la lucha, el boxeo, el fútbol, el ajedrez, etcétera; en la segunda, los juegos infantiles de sortear, la ruleta, las apuestas, la lotería, etcétera; en la tercera, las imitaciones, las máscaras, los disfraces y, en forma general, el teatro; finalmente el columpio, el alpinismo, el tiovivo, el esquí, etcétera.

-Este cuadro nos acerca, doctor, a uno de los temas propuestos, el fútbol.
-Penetremos en él, como le prometí. En nuestro país el fútbol llamado el más popular de los deportes, merece una atención que nunca se le ha dispensado y desde un ángulo que resultará extraño a muchos. Si la práctica del deporte se emprende con espontaneidad para darle al deporte una orientación cabal, es indispensable hacer un estudio socio-psicológico del mismo. Porque el deporte no es solamente importante para la formación de la juventud, sin que se haya convertido en un medio común de existencia capaz de ejercer una influencia decisiva sobre las apreciaciones que se hacen en el conjunto de las relaciones humanas. El fútbol, obvio es decirlo, no tiene sólo trascendencia a su vez para los cientos de miles de cultores con que cuenta entre nosotros, sino para otro número mucho mayor de espectadores y aficionados que están concentrados en su derredor. Ya nos ocuparemos del fútbol, cosa que haré sin antes decirle que ya en 1903 se publicó en los EE.UU. un artículo sobre la materia titulado “La psicología del fútbol”, precisamente en la razón de un interrogante que sigue en pie: por qué es el fútbol el deporte que atrae mayor cantidad de espectadores y por qué son tántos y tan variados los conflictos que surgen en su medio.

Enrique Pichon Rivière en “Psicología de la vida cotidiana”, 1966/67

(Fuente: http://www.psicosocialdelsur.com.ar/alumnos_textos_contenido.asp?idtexto=31)

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