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Marzo 24th, 2017 by admin

La noción de obstáculo epistemológico en Gastón Bachelard

Por Luis Eduardo Villamil Mendoza

Resumen: La noción de obstáculo epistemológico fue acuñada por el filosofo francés Gastón Bachelard para identificar y poner de manifiesto elementos psicológicos que impiden o dificultan el aprendizaje de conceptos revolucionarios al interior de las ciencias; estos se presentan en todos los sujetos que se enfrentan a nuevas realidades las cuales se caracterizan por no tener una referencia directa a experiencias directas.

Uno de los grandes aportes que realizo Bachelard a la moderna teoría del conocimiento fue sin duda alguna el de obstáculo epistemológico; estos son dificultades psicológicas que no permiten una correcta apropiación del conocimiento objetivo; a lo largo de la historia de la filosofía se habían realizado grandes esfuerzos para determinar las dificultades especificas que no permitían una apropiación adecuada de la realidad, pero estas dificultades se identificaban con la insuficiente capacidad de los órganos sensoriales para captar los diferentes fenómenos naturales, o con lo inapropiados de los instrumentos materiales utilizados en la investigación de los acontecimientos naturales.

La búsqueda de dificultades al interior del intelecto del hombre para acceder al conocimiento objetivo la inicia Francis Bacon, quien en su obra Novum Organum plantea la necesidad de mantener una aptitud escéptica frente a todo el conocimiento obtenido hasta la fecha pero plantea la posibilidad de un conocimiento objetivo si se realiza antes una reforma del método para alcanzar la verdad; un primer paso en la reforma del método se realizaba limpiando la mente de errores que siempre están presentes cuando se realiza una investigación, esos errores Bacon los identifica como ídolos, que son prejuicios que se presentan al espíritu y que no permiten la correcta interpretación de la naturaleza.

Francis Bacon identifica cuatro tipos distintos de ídolos: ídolos de la tribu, ídolos de la cueva, ídolos del foro o del ágora y los ídolos del teatro o espectáculo, todos ellos juegan un papel importante en la dificultad presentada al momento de apropiarse de la realidad.

Los ídolos de la tribu son comunes a toda la raza humana y consisten en la tendencia a suponer que existe más orden y regularidad en la naturaleza de lo que realmente ésta tiene, se otorga realidad a cosas o sucesos que son deseados o imaginados posibilitando el engaño por parte de los sentidos. Los ídolos de la cueva son propios de cada hombre quien se encuentra dentro de una cueva que refracta la luz de la naturaleza distorsionando la realidad, pero esa distorsión no es la misma en todos los individuos pues depende de los hábitos, constitución corporal y mental, educación y accidentes de cada sujeto. Los ídolos del foro, ágora o mercado se originan en el trato de unos hombres con otros en donde significados erróneos dados a ciertos términos se terminan aceptando como reales y ciertos, estos errores se ratifican con el uso generalizado de los términos y pasan a ser tornados corno ciertos. Los ídolos del teatro provienen de leyes equivocadas de demostración dadas por los dogmas filosóficos, es por esta razón que según Bacon hay tantos ídolos del teatro como sectas filosóficas a saber: sofistas, empíricos y supersticiosos.

Bachelard, al igual que Bacon, encuentra elementos en el interior del intelecto que dificultan el conocimiento certero de lo real y no permiten la adecuada evolución del espíritu para que pueda pasar de un estado pre-científico caracterizado por lo objetivo, lo inmediato, lo dado por los sentidos a un estado científico caracterizado por las ciencias físicas actuales.

Frente a los grandes cambios sufridos por todas las ramas del saber el espíritu científico no puede permanecer impasible; ha de transformarse, proyectarse, crear nuevos métodos que le permitan entender y teorizar la gran revolución acaecida en las disciplinas científicas de la actualidad. Esto es de gran importancia pues los frutos de este desarrollo científico son nuevos y “llega siempre la hora en que no se tiene ya interés en buscar lo nuevo en las huellas de lo antiguo, en que el espíritu científico no puede progresar mas que creando métodos nuevos. Los conceptos científicos mismos pueden perder su universalidad” [1]

El nuevo espíritu científico ha de tomar conciencia respecto a que un nuevo discurrir esta formulado con base en un experimento ya sea material o intelectual (recuérdese, los famosos experimentos mentales de Albert Einstein); si el resultado del experimento es nuevo, cambia o se contradice con lo que antes se esperaba, el discurrir que se haga del mismo también debe cambiar. La movilidad y constante evolución de los métodos científicos es la característica del pensamiento actual, sin la que el espíritu no se puede apropiar responsablemente del evolucionar contemporáneo de las ciencias.

Para alcanzar este grado de enriquecimiento epistemológico el nuevo espíritu científico ha de abandonar los hábitos analíticos de la experiencia que siempre ha utilizado y que en general son propios de todo espíritu pre-científico; estos hábitos Bachelard los identifica como obstáculos epistemológicos que son barreras que se oponen a la formación de un espíritu científico.

Los obstáculos epistemológicos no se refieren a los elementos externos que intervienen en el proceso del conocimiento científico, como podría ser la complejidad o la dificultad para captar el nuevo fenómeno al modo cartesiano, en el que la causa fundamental para no poder acceder al conocimiento radica en la mínima capacidad que tienen los sentidos para captar la realidad, sino a las condiciones psicológicas que impiden evolucionar al espíritu científico en formación.

Es de suma importancia entender que el espíritu cuando se presenta ante un fenómeno para intentar comprender las leyes que lo rigen y que le permiten existir, no se presenta desnudo, sino con una serie de prejuicios que no le permiten un contacto directo y cualitativo con la nueva realidad, dado que “es entonces imposible hacer, de golpe tabla rasa de los conocimientos usuales. Frente a lo real, lo que cree saberse claramente ofusca lo que debería saberse. Cuando se presenta ante la cultura científica, el espíritu jamás es joven. Hasta es muy viejo, pues tiene la edad de sus prejuicios. Tener acceso a la ciencia es rejuvenecer espiritualmente, es aceptar una mutación brusca que ha de contradecir a un pasado.”[2]

Bachelard identifica diez obstáculos epistemológicos; el primer obstáculo a superar es el de la experiencia primera; está experiencia esta conformada de informaciones que se perciben y se alojan en el espíritu generalmente en los primeros años de la vida intelectual esas informaciones no se pudieron someter a critica alguna, pues el espíritu se encontraba desarmado y altamente voluble dado que se encontraba sumergido en la inconsciencia del ignorar; al no sufrir critica alguna estas experiencias primeras pasan sin tamizar a convertirse en verdades primarias frente a las que es imposible crear nuevos conocimientos que vayan en contra de las mismas. Este obstáculo se ve reforzado por el aparente capricho de la naturaleza, que nos muestra una realidad inmediata que nada tiene que ver con el fenómeno verdadero; es por esto que “el espirita científico debe formarse en contra de la naturaleza, en contra de lo que es dentro y fuera de nosotros, impulso y enseñanza de la naturaleza, en contra del entusiasmo natural, en contra del hecho coloreado y vario. El espíritu científico debe formarse reformándose.”[2]

El segundo obstáculo epistemológico identificado por Bachelard es el obstáculo realista, que consiste en tomar la noción de sustancia como una realidad, que no se discute y de la que parte toda una serie de conocimientos que tiene relación directa e indiscutible con la naturaleza de la sustancia misma, como no se puede explicar se la toma como causa fundamental o como una síntesis general del fenómeno natural al que se le asigna, es así como los alquimistas creían que en el oro se habían concentrado todas las bondades y propiedades características del sol; cosa similar sucedió con el fuego, ya que al desconocerse su génesis, se lo toma como un a causa universal. En este momento una sustancia real, misteriosa, deja de, ser un problema científico para convertirse en la generatriz de toda la realidad.

El tercer obstáculo identificado por Bachelard es el verbal y se ubica en los hábitos verbales utilizados cotidianamente los que se convierten en obstáculos más efectivos cuanto mayor sea su capacidad explicativa, es así como un término que aparezca claro y diáfano al entendimiento pasa a ser tratado como un axioma al que no es necesario explicar, deja de ser una palabra y pasa a ser una categoría empírica para el que lo utiliza.

El conocimiento unitario y pragmático es identificado como el cuarto obstáculo epistemológica que se presenta en toda comunidad pre-científica ya que el concepto de unidad permite simplificar el estudio de cualquier realidad, al poderse explicar el todo también se ha de poder automáticamente explicar sus partes, la unificación explica toda la realidad. El concepto de unidad se vuelve mas peligroso si va unido con el de utilidad pues de inmediato se da más valor explicativo a lo que de alguna manera es útil, así ‘para el racionalismo pragmático una nota sin utilidad es un irracional’. [2]

El quinto obstáculo epistemológico es el denominado sustancialista que consiste en la unión que se hace de la sustancia y sus cualidades, Bachelard distingue un sustancialismo de lo oculto, de la intimo y de la cualidad evidente; en el sustancialismo de lo oculto se supone una realidad encerrada, cubierta por la sustancia la que se convierte en un problema pues se debe abrir esa sustancia para exponer su contenido; en el sustancialismo de la intima la cualidad profunda esta encerrada pero no de manera superficial sino profundamente encerrada, así que el trabajo para abrirla se torna más dispendioso ya que se asemeja al trabajo del alquimista que relacionaba la dificultad para hacer reaccionar algunos metales con lo estrechamente cerrado de su envoltura; de acuerdo can Bachelard en el sustancialismo de la evidente la realidad se capta en una intuición directa dando lugar a una explicación simple y peligrosamente sencilla.

El sexto obstáculo es el realista en el que el entendimiento queda deslumbrada con la presencia de lo real, hasta tal punto que se considera que no debe ser estudiado ni enseñado, lo real se adorna con imágenes que llevan consigo las marcas de las impresiones personales del sujeto que investiga, así la argumentación de un realista es más agresiva frente al que no lo es porque el primero cree poseer la realidad del fenómeno.

El séptimo obstáculo epistemológico es el denominado animista, según este cualquier sujeto presta mayor atención y por tanto da una más grande valoración al concepto que conlleve a la vida, que contenga vida o que se relacione con ella; en el espíritu investigativo siempre primará la vida pues ésta otorga un gran valor al elemento o elementos que tengan la posibilidad de contenerla; esta valoración no es nueva y siempre ha acompañado al hombre en cualquier estado de su desarrollo intelectual; no es casual el gran valor que se le da a la sangre en todas las culturas y en la gran mayoría de civilizaciones, pues ésta era identificada como el líquido dador de vida sin el cual la vida no era posible y, que al dejarse escapar se escapaba también la vida. Todo lo que posee vida tiene ya un carácter superior frente a lo que no la tiene, ‘la palabra vida es una palabra mágica. Es una palabra valorizada. Todo otro principio palidece cuando se puede invocar un principio vital’ [2]

El mito de la digestión es identificado como el octavo obstáculo a tener en cuenta, según este todo fenómeno que tenga relación con la digestión o la cocción (se considera al estomago como una gran caldera) pasará a obtener una mayor valoración explicativa; es así como al ser considerado el proceso de la digestión como un pequeño incendio por los alquimistas ellos le dieron más importancia a los procesos en que se necesitará del fuego para obtener un producto o una reacción; la digestión no solo lleva inmersa la idea de fuego sino también de vida, ya que es por el proceso de asimilación de alimentos mediante la digestión que la vida se mantiene. De esta manera el obstáculo se ve reforzado por otro anteriormente tratado, el animista, haciéndolo aún más peligroso para la consecuci6n del conocimiento objetivo.

El noveno obstáculo epistemológico, Bachelard lo identifica como la libido, a la que se interpreta desde el punto de vista de la voluntad de poder o la voluntad de dominio hacia otros presentada en el individuo que investiga y que no puede dejar de reflejar en sus experimentos o en sus intentos de dar explicación coherente ante un fenómeno nuevo. Un ejemplo de ello es el fenómeno presente en todas las grandes culturas en las cuales la posesión de conocimiento o de hombres que poseyeran conocimientos permitían a unos pocos iniciados estar en las más altas esferas sociales; dado que tenían el poder de transformar el mundo real e influir sobre el mundo inmaterial.

Otra faceta de este obstáculo es la constante referencia a pensamientos sexuales que se hacen presentes en todo espíritu científico en formación al enfrentarse a una situación nueva, y que según Bachelard se manifiesta plenamente en las reacciones químicas, aunque se encuentran presentes en todas las disciplinas del saber “enseñando química, he podido constatar que, en la reacción del ácido y la base, la casi totalidad de los alumnos atribuyen al papel activo al ácido y el pasivo a la base”, [2] de esta manera no cabe duda de la primacía explicativa en la reacción, que se le ha de atribuir al ácido.

El último obstáculo es identificado por Bachelard como el del conocimiento cuantitativo, ya que se considera todo conocimiento cuantitativo como libre de errores, saltando de lo cuantitativo a lo objetivo, todo lo que se pueda contar tiene una mayor validez frente a lo que no permita este proceso lo que no se pueda contar o que no tenga gran influencia sobre la cuantificación final se puede despreciar permitiendo el error típico que sucede cuando no se tiene en cuenta las escalas de los problemas llevando los mismos juicios y raciocinios experimentales de lo muy grande a lo muy pequeño.

Todas las anteriores nociones se constituyen en elementos que dificultan el paso de un espíritu pre-científico a un espíritu verdaderamente científico. Estas nociones no sólo son propias del pensamiento científico contemporáneo pues Bachelard muestra que se presentan también de manera muy evidente en la antigüedad y en la época medieval, con lo que se pone de manifiesto que los obstáculos epistemológicos no son propios de una comunidad científica en especial o de una etapa de la historia del conocimiento sino que están presentes en los sujetos que han pretendido hacer ciencia a lo largo de todos los tiempos; es sólo mediante la superación sistemática de los obstáculos epistemológicos como el espíritu puede evolucionar de un estado pre-científico en el que la materia prima del conocimiento es la realidad circundante a uno en el que la misma noción de realidad se toma como una excusa para hacer ciencia, en el que nuevos conocimientos surgen de nuevas realidades existentes a veces únicamente como símbolos matemáticos.

BIBLIOGRAFÍA

[1] BACHELARD, Gastón. (1981) El nuevo espíritu científico. México: Editorial Nueva Imagen.

[2] BACHELARD, Gastón. (1987) La formación del espíritu científico. México: Editorial Siglo XXI.

Luis Eduardo Villamil Mendoza. Filosofo de la Universidad Nacional De Colombia. Licenciado en Matemáticas y Física de la Universidad La Gran Colombia. Especialista en ciencias Físicas de la Universidad Nacional de Colombia.

(Fuente: http://pendientedemigracion.ucm.es/info/especulo/numero38/obstepis.html)

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Marzo 20th, 2017 by admin

¿CÓMO IMPLEMENTAR CON ÉXITO EL GAMESTORMING?

Gamestorming es un conjunto de prácticas que permiten facilitar el desarrollo de la creatividad y la innovación en el mundo empresarial. La cultura del Gamestorming nace en Silicon Valley (EE.UU) en el año 1970. El Gamestorming permite conducir al grupo hacia una meta por medio de un juego dinámico, una actividad estructurada que ofrece la posibilidad de pensar libremente.

Para hacer frente a la crisis actual, muchas empresas están llevando a cabo (o piensan que lo están haciendo) actividades de I+D+i. Los mercados están saturados, la competencia es feroz y las necesidades de los consumidores son ilimitadas e insaciables. Por ello, las empresas tienen que encontrar nuevos métodos y herramientas para poder mantenerse en el mercado y, si es posible, liderarlo. Uno de estos instrumentos que está teniendo éxito en la actualidad es el Gamestorming.

Crear un ambiente ideal para desarrollar la creatividad y la innovación en
las empresas
es un auténtico reto. Introducir dinámicas de juego en la empresa no es nuevo, pero muchas veces, nos encontramos con casos de fracaso donde las sesiones de “juegos” no son productivas y se descartan estas dinámicas porque los participantes tienen la sensación de que se trata de una pérdida de tiempo. Para evitar estos fracasos, existe una serie de claves para llevar a cabo la sesión de Gamestorming lo más exitosa posible:

Espacio de juego. Un entorno donde se genera un nuevo mundo, con reglas nuevas. Todo el que entra a este nuevo mundo tiene que conocer y aceptar las reglas del juego.

Límites. El juego tiene límites de tiempo y espacio. Se empieza cuando los participantes entran en el espacio de juego y se termina cuando lo abandonan.

Reglas. Las reglas del juego definen el espacio y tiempo del mismo, así como la dinámica de toda la sesión. Es necesario que el juego disponga de unas reglas bien estructuradas, fáciles de entender y de explicar.

Material. Consiste en los objetos o recursos necesarios para llevar a cabo el juego. Hay que tener materiales que sean innovadores y adecuados al juego.

Objetivo. TODOS los participantes tienen que saber cuándo se termina el juego y su finalidad, es decir, qué es aquello que hay que conseguir para dar por concluida la sesión. Puede que este objetivo esté acotado en un tiempo o no.

Finalmente, y a modo de conclusión, los juegos de Gamestorming son una buena metodología de trabajo dado que, si se hacen bien, son relativamente fáciles de implementar, están orientados al trabajo en equipo, inspiran compromiso y, finalmente, fomentan la innovación y la creatividad.

(Fuente: http://www.innovationfactoryinstitute.com/blog/como-implementar-con-exito-el-gamestorming/)

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Marzo 12th, 2017 by admin

Principios Didácticos de Stocker, K.

El aprendizaje lúdico se basa en los principios didácticos de Stocker, K.:

  • Carácter científico. Toda enseñanza tiene un carácter científico apoyado en la realidad.
  • Sistematización. La realidad es una, forma un sistema y se divide de acuerdo con el objeto de estudio sin perder su carácter sistémico. En el proceso educativo los conocimientos se planean y estructuran de manera que el “estudiante” los integre como un todo.
  • Relación entre teoría y práctica. Los contenidos son teóricos, pero para su asimilación se requieren actividades prácticas.
  • Relación entre lo concreto y lo abstracto. Los “estudiantes” hacen abstracciones mediante la observación directa o indirecta de la realidad en procedimientos que incluyen explicaciones, observación, interacción y retroalimentación.
  • Independencia cognitiva. Aprender a aprender es el carácter consciente y la actividad independiente de los “estudiantes”.
  • Comprensión o asequibilidad. La enseñanza es comprensible y posible de acuerdo con las características individuales del “estudiante”.
  • De lo individual y lo grupal. Se conjuntan los intereses del grupo y los de cada uno de sus miembros para lograr objetivos propuestos y tareas de enseñanza.
  • Solidez de los conocimientos. Trabajo sistemático y consciente durante el proceso de enseñanza en contra del olvido.

A partir de estos principios, en el aprendizaje lúdico se desarrollan estrategias directas e indirectas:

DIRECTAS:

  • Estrategias nemotécnicas: para adquirir conocimiento o ser capaz de repetir actividades eficientemente.
  • Estrategias cognitivas: se utilizan como instrumento de generación de conocimientos; permiten deducir, inferir y formular hipótesis.
  • Estrategias comunicativas: permiten una comunicación real entre participantes y entre facilitador y participantes.
  • Estrategias compensatorias: por medio de la evaluación, se confirma el aprendizaje y se corrige lo necesario.

INDIRECTAS:

  • Estrategias metacognitivas: se interiorizan y transfieren los conocimientos para volverlos significativos, porque el juego permite experimentar, probar, investigar, ser protagonista, crear y recrear.
  • Estrategias afectivas: se manifiestan los estados de ánimo y las ideas propias, lo que conlleva al desarrollo de la inteligencia emocional. La necesidad incide en la motivación y, cuanto más motivado esté un participante, más aprovechará los recursos de los que dispone, más estrategias utilizará para conseguir su objetivo, generará mayor confianza y aprenderá mejor y más rápido.
  • Estrategias sociales: al programar los contenidos estratégicos se tiene en cuenta la variedad de participantes con diferentes estilos de aprendizaje, necesidades y culturas. Se logra que el participante tenga diversas perspectivas del mundo y se integre a los espacios sociales que se le presentan.
El proceso de aprendizaje se individualiza permitiendo a cada estudiante trabajar con independencia, promoviendo la colaboración y el trabajo en equipo, estableciendo mejores relaciones con sus iguales, aprendiendo más y con motivación, aumentando la autoestima y contribuyendo al logro de habilidades cognitivas y sociales más afectivas y efectivas.Cuanta más autonomía se tenga en el aprendizaje, se alcanzarán mayores competencias. Cuantas más estrategias de aprendizaje se utilicen, más autónomo se llegará a ser.

(Fuente: https://sp-marketing.com/el-aprendizaje-ludico-como-estrategia-de-capacitacion/)

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Marzo 4th, 2017 by admin

Emociones

Cuando hablamos de emociones hacemos referencia al dominio de acciones en que un animal se mueve.

Que esto es así se nota en que nuestros comentarios y reflexiones cuando hablamos de emociones se refieren a las acciones posibles del otro, sea este animal o persona. Por esto digo que lo que connotamos cuando hablamos de emociones son distintos dominios de acciones posibles en las personas y animales, y a las distintas disposiciones corporales que los constituyen y realizan.

Por esto mismo mantengo que no hay acción humana sin una emoción que la funde corno tal y la haga posible como acto. Por esto pienso también que para que un modo de vida basado en el estar juntos en interacciones recurrentes en el plano de la sensualidad en que surge el lenguaje se diese, se requería de una emoción fundadora particular sin la cual ese modo de vida en la convivencia no sería posible. Tal emoción es el amor.

El amor es la emoción que constituye el dominio de acciones en que nuestras interacciones recurrentes con otro hacen al otro un legítimo otro en la convivencia. Las interacciones recurrentes en el amor amplían y estabilizan la convivencia; las interacciones recurrentes en la agresión interfieren y rompen la convivencia. Por esto el lenguaje, como dominio de coordinaciones conductuales consensuales, no puede haber surgido en la agresión que restringe la convivencia aunque una vez en el lenguaje podamos usar el lenguaje en la agresión.

Finalmente, no es la razón lo que nos lleva a la acción sino la emoción. Cada vez que escuchamos a alguien que dice que él o ella es racional y no emocional, podemos escuchar el trasfondo de emoción que está debajo de esa afirmación en términos de un deseo de ser o de obtener.

Cada vez que afirmamos tener una dificultad en el hacer, de hecho tenemos una dificultad en el querer que queda oculta por la argumentación sobre el hacer. Hablamos como si fuese obvio que ciertas cosas debieran ocurrir en nuestra convivencia con otros pero no las queremos, por eso no ocurren. O decimos que queremos una cosa, pero no la queremos y queremos otra, y hacemos, por supuesto, lo que queremos, diciendo que lo otro no se puede.

Hay cierta sabiduría consuetudinaria tradicional cuando se dice “por sus actos los conoceréis”. Pero, ¿qué es lo que conoceremos mirando las acciones del otro? Conoceremos sus emociones como fundamentos que constituyen sus acciones; no conoceremos lo que podríamos llamar sus sentimientos, sino el espacio de existencia efectiva en que ese ser humano se mueve.

Extracto del texto Emociones y Lenguaje en Educación y Política.
Dr. Humberto Maturana R.

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Febrero 28th, 2017 by admin

La socialización grupal de los nuevos miembros

Uno de los problemas que se le plantea a cualquier grupo ya formado es que los nuevos integrantes adquieran las conductas grupales.

Moreland, Levine y Wingert: Han elaborado un MODELO de las fases por las que ha de pasar cualquier persona hasta llegar a ser un miembro plenamente aceptado, en los grupos de adscripción voluntaria.

– Este modelo podría aplicarse también a los grupos de adscripción obligatoria (raza, sexo, edad).

– Cuando se logra el compromiso, se produce un cambio en la relación individuo-grupo: transición de rol.

Fases en la socialización grupal de los nuevos miembros (Moreland y Levine, 1989)

 

Fase Conducta de grupo Conducta de individuo Transición de rol Resultado final de la fase
1ª Investigación Reclutamiento Reconocimiento Entrada Nuevo miembro
2ª Socialización Intentos de cambio del individuo por parte del grupo para que respetre más los objetivos Intentos de cambio del grupo por parte del individuo para atender más a us necesidades personales Aceptación Miembro de pleno derecho
3ª Mantenimiento Negociación de rol: asignación de un rol especializado dentro del grupo Negociación de rol: adquisición de un rol especializado dentro del grupo Divergencia Miembro marginal
4ª Resocialización Asimilación Acomodación Salida Exmiembro
5ª Recuerdo Tradición Reminiscencia Es ocasiones, estabilización del compromiso a un nivel bajo

 

– El problema de la socialización grupal de los nuevos miembros es el problema de cómo superar la “discontinuidad” entre la conducta interindividual y la conducta intergrupal.

– En cada fase, la evaluación mutua genera una actividad por parte del grupo y otra complementaria, por parte del individuo (En la primera fase, el grupo intenta reclutar nuevos aspirantes, mientras que éstos buscan nuevo grupo: reclutamiento frente a reconocimiento).

– Cada fase tiene una duración variable.

– El motor que pone en marcha el inicio del cambio dentro de cada fase, es la búsqueda de un nuevo compromiso, y, el broche final es la transición de rol.

(Fuente: http://www.psicologia-online.com/pir/la-socializacion-grupal.html)

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Febrero 16th, 2017 by admin

Aprendizaje Lúdico

La propuesta: aprendizaje lúdico
El aprendizaje lúdico enriquece la capacitación mediante un espacio dinámico y virtual que propicia lo significativo de aquello que se aprende al combinar la participación, la colectividad, la comunicación, el entretenimiento, la creatividad, la competición, el trabajo cooperativo, el análisis, la reflexión, el uso positivo del tiempo y la obtención de resultados en situaciones problemáticas reales; el resultado: un proceso de enseñanza-aprendizaje efectivo.

El juego ha formado parte de la vida desde tiempos remotos. Los animales aprenden a defenderse, cazar o luchar por medio del juego. Muchos juegos tienen su origen en ritos religiosos de las primeras civilizaciones que denotan una inclinación innata del hombre hacia ellos, lo que les hace ser parte de la idiosincrasia de un pueblo, son parte de la cultura. Por tanto, siempre han sido un método de enseñanza para entrenar a los niños en habilidades necesarias para realizar las tareas de la vida cotidiana; ofrecen la posibilidad de convertirse en un ser activo, practicar en situaciones reales, ser creativo y sentirse en un ambiente cómodo y enriquecedor que proporciona confianza para expresarse.

Johan Huizinga afirma que el hombre es un animal que ha hecho de la cultura su juego y que está agradablemente condenado a jugar. Al analizar los rasgos del juego, aporta un nuevo elemento del mismo: la dualidad. El juego es irracional porque abarca al mundo animal y al mundo humano, corroborando constantemente su existencia en la vida de ambos mundos; sin embargo, el juego es más que un fenómeno fisiológico o una reacción psíquica condicionada, es también una función llena de sentido. Todo juego significa algo. Esto se cumple sin base en alguna conexión racional, pues al jugar, sabemos que jugamos, somos más que seres de razón.

Estudios sobre psicología cognitiva demuestran el gran valor del juego como potenciador del aprendizaje y de la adquisición de conocimientos, que se definen como la elaboración permanente del pensamiento individual en continuo cambio por la interacción con el pensamiento colectivo. El juego contribuye al desarrollo de los participantes en el plano intelectual-cognitivo, en el volitivo-conductual y en el afectivo-emocional.

Sin embargo, es necesario no confundir el aprendizaje lúdico con juego. El juego es lúdico, pero no todo lo lúdico es juego; es también imaginación, motivación y sobre todo, estrategia didáctica.

La palabra “estrategia” procede del griego (stratos: ejército y agein: conducir) y significa “el arte de dirigir operaciones militares”. Actualmente ha perdido la connotación militar quedando como las actuaciones realizadas para lograr un objetivo o resolver un problema. En el ámbito educativo, estrategia refiere a los procedimientos necesarios para procesar la información: adquirir, codificar o almacenar y recuperar lo aprendido; es decir, vincula las operaciones mentales con el fin de facilitar o adquirir un aprendizaje.

La importancia que en la actualidad tienen el componente lúdico y el componente estratégico se debe a que ambos favorecen el aprendizaje eficaz, facilitando su proceso y mejorando las capacidades y habilidades de los participantes acorde a la formación integral del ser humano.

(Fuente: https://sp-marketing.com/el-aprendizaje-ludico-como-estrategia-de-capacitacion/)

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Febrero 12th, 2017 by admin

¿Qué es el emergente?

¿Qué es el emergente?. Es una cualidad que emerge de un campo, que aplicado a lo grupal hay ciertos fenómenos que se pueden entender como emergentes, algo que aparece en relación con una estructura subyacente.

Pichón aplica el principio de la psicología de campo, que dice que se produce algún plus diferente cuando varias personas están operando juntas, algo pasa distinto que cuando operan solas, y se relaciona con el entramado de fantasías inconscientes individuales.

Se toma lo que hay de común y se trabaja con eso. La fantasía circula hasta que se hace manifiesta. Para que pueda explicitarse se necesitará de alguien que pueda hacerlo y se le llamará portavoz, es quién enuncia y denuncia lo que allí está ocurriendo.

Antes de continuar, es interesante destacar que hubo una etapa donde se pensaba al emergente y portavoz, como sinónimos, luego Pichón dio cuenta que esto prestaba a
confusión y comenzó a diferenciar estos conceptos.

  • El emergente es una situación nueva que es expresada por uno o más portavoces.
  • Una situación que articula lo explícito y lo implícito.
  • El portavoz es pensado como vehículo de lo emergente.
  • Es un rol.

 

(Fuente: http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_libro=126&id_articulo=1210)

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Febrero 8th, 2017 by admin

Aprendizaje Experiencial

LA METODOLOGÍA DEL APRENDIZAJE EXPERIENCIAL

El Aprendizaje Experiencial nos proporciona una oportunidad extraordinaria de crear espacios para construir aprendizajes significativos desde la auto-exploración y experimentación, utilizando los conceptos: learning by doing / learning by experience / hands-on learning. John Dewey, Kurt Hahn, David Kolb son autores sobresalientes de esta disciplina.

Podemos definir el aprendizaje como el proceso mediante el cual adquirimos nuevas habilidades, conocimientos, conductas, instalamos y reforzamos los valores, como resultado del análisis, de la observación y de la experiencia.  Estos cambios pueden alcanzar grados diversos de estabilidad, y se producen como resultado de estímulos y respuestas.

Los aprendizajes del ser humano desde un punto de vista individual, se pueden convertir en aprendizajes colectivos, en la medida que se guíen y socialicen, compartiéndolos al llevarlos hacia reflexiones y aprendizajes grupales, que fortalezcan la integración en cada comunidad, la eficacia y la productividad en el fomento por alcanzar grupos humanos inteligentes, abiertos al aprendizaje.

El aprendizaje es un proceso mediante el cual el conocimiento se crea en base a la transformación de una experiencia. El aprendizaje es permanente y activo, es un proceso en el cual los procesamientos de la información implican que los aprendices, como socios del aprendizaje, deben construir y reorganizar el conocimiento en su estructura cognitiva por medio de sus propios niveles de representación, con los cuales, los socios del aprendizaje transforman esa información acorde con sus propias realidades, experiencias anteriores, con sus valores, normas y reglas, siempre y cuando estén alertas, reflexionen y procesen la experiencia para conceptualizarla a su realidad para construir significado, para la construcción y deconstrucción de aprendizajes.

La teoría del Aprendizaje Experiencial es holística, combinando la experiencia, la percepción, la cognición y el comportamiento. Las experiencias anteriores son las que guían las futuras pautas de comportamiento en los seres.

Podemos considerar al Aprendizaje Experiencial como la forma más natural, primitiva y real de crear aprendizajes. El Aprendizaje Experiencial es una poderosa metodología basada en el Constructivismo, que es utilizada de manera consciente, planificada y dirigida para ser utilizada como un sistema formativo adaptable a los diversos estilos de aprendizaje.

Llevada la metodología a la práctica, nos permite orientarla a la formación y transformación de las personas como individuos en relación con sus competencias, su liderazgo, capacidad de toma de decisiones, así como desde el punto de vista sinérgico y sistémico en la inter-relación con otros individuos, en la convivencia armónica, en la comunicación efectiva, en la conformación de equipos de trabajo de alto rendimiento, en la concienciación de la seguridad y salud, así como el fortalecimiento de sus valores y de su cultura, acompañando el desarrollo de estas habilidades blandas o acompañando el aprendizaje de habilidades duras, en un sinfín de acompañamientos que incluyen al campo terapéutico.

El modelo constructivista se centra en la persona, se fundamenta en sus experiencias previas, de las cuales construye nuevas estructuras mentales, que deben ser continuamente modificadas. EConstructivismo considera que la construcción se produce:

Según Piaget: Cuando el sujeto interactúa con el objeto del conocimiento;

Según Vigotsky: Cuando el aprendizaje se realiza en interacción con otros y

Según Ausubel: cuando es significativo para el sujeto.

 

(Fuente: http://www.aprendizajeexperiencial.com/)

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Febrero 4th, 2017 by admin

Coordinador o Coordinadora

Rol cuya tarea consiste genéricamente en reflexionar con el grupo acerca de la relación que los integrantes del mismo establecen entre sí y con la tarea prescripta, para lo cual cuenta con dos herramientas: el señalamiento y la interpretación. Sinónimo: Copensor.

Tarea del coordinador.– “El coordinador mantiene con el grupo una relación asimétrica, requerida por su rol específico: el de co-pensor. Su tarea consiste en reflexionar con el grupo acerca de la relación que los integrantes del mismo establecen entre sí y con la tarea prescripta.

Cuenta con dos herramientas: el señalamiento que opera sobre lo explícito, y la interpretación, que es una hipótesis acerca del acontecer implícito que tiende a explicitar hechos o procesos grupales que no aparecen como manifiestos a los integrantes del grupo, y que funcionan como obstáculo para el logro del objetivo grupal”.

Más específicamente, el coordinador “ayuda a los miembros a pensar, abordando el obstáculo epistemológico configurado por las ansiedades básicas. Opera en el campo de las dificultades de la tarea y la red de comunicaciones”.

En relación con ésta última, la finalidad del coordinador es lograr una comunicación dentro del grupo que se mantenga activa, es decir, creadora. Por ejemplo, puede estimular a que hablen aquellos que permanecen callados.

Así, “la función del coordinador consiste esencialmente en crear, mantener y fomentar la comunicación, llegando ésta, a través de un desarrollo progresivo, a tomar la forma general de una espiral, en la cual coinciden didáctica, aprendizaje, comunicación y operatividad”.

Equipo de coordinación.- “El equipo de coordinación, integrado por coordinador y observador, cada uno desde su rol específico y a partir de un ECRO que le permite la comprensión de las leyes estructurantes del proceso grupal, detecta las situaciones significativas (emergentes) que desde lo explícito remiten como signo a formas implícitas de interacción”.

El observador es por lo general no participante, y su función “consiste en recoger todo el material, expresado verbal y preverbalmente en el grupo, con el objeto de realimentar al coordinador en un reajuste de las técnicas de conducción”.

(fuente: http://psicopsi.com/Diccionario-de-psicologia-letra-C-Coordinador-terminos-de-psicologia-social)

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Enero 27th, 2017 by admin

Los engaños del cerebro, La percepción

Nuestros cinco sentidos (vista, olfato, gusto, oído y tacto), nos proveen de datos del mundo exterior sin procesar, estos datos carecen por completo de significado, por lo que requieren de un proceso de interpretación por parte del cerebro, para encontrar su relación y utilidad en nuestra vida.

La percepción es el proceso por el cual el individuo interpreta el significado del ambiente que lo rodea, es decir, percibir es comprender que ocurre a nuestro alrededor, la forma de percibir es única y exclusiva de cada persona en el planeta, nadie percibe absolutamente lo mismo que otro, porque la información que nos envía el cerebro, luego de procesar el entorno es totalmente personal, esta percepción esta “contaminada” por nuestros recuerdos, nuestra educación, nuestra cultura, nuestra experiencia, nuestros modelos ideales, y de esta forma construimos un mundo que nos rodea muy distinto al mundo que construye la persona que está al lado nuestro.

La percepción comprende principalmente dos procesos:

1. Selección de información que nos llega del exterior, reduciendo la complejidad y facilitando su almacenamiento en la memoria.
2. Predecir acontecimientos futuros, basados en el punto uno, y de este modo reducir sorpresas.

Es por esto que al percibir una persona o un objeto creamos un orden en todo ese caudal de información y este orden nos permite poder reexaminar la información para poder adicionar más información de interés para nosotros y poder predecir comportamientos y situaciones.

Para hacer eso utilizamos nuestros conocimientos relevantes del pasado, nuestras experiencias, así interpretar los símbolos, los objetos y las personas que nos rodean y de esta forma originar conductas o aprendizaje en torno al hecho de interés.

El conocimiento relevante de cada individuo en general es distinto, por lo que en consecuencia, la percepción frente a un evento siempre es muy distinta de una persona a otra, y es allí donde la percepción es capaz de generar conductas.

Dependiendo de cómo el individuo perciba una situación manifestará una determinada conducta, ya sea si la persona es pacífica, violenta, tímida, agresiva, espontanea, intelectual, analítica, etc.

El cerebro transforma la realidad

A través del proceso perceptivo nuestro cerebro nos engaña, transformando la realidad, agregando información que no viene con el estímulo. Un señor de traje elegante es más confiable que uno mal vestido, una anciana es más confiable que un joven, un callejón es más peligroso que un parque, porque no percibimos únicamente lo que vemos, sino que agregamos otros componentes que están ocultos en nuestros recuerdos, en consecuencia, el acto de percibir tiene un componente emocional que no está involucrado en el estímulo en sí mismo.

Y es allí donde aparece otra forma de percepción, la incertidumbre, que es otro proceso del cerebro para engañarnos, por ejemplo, cuando nos enfrentamos a una situación cuyo significado no es claro, y que en consecuencia nos crea duda e inseguridad, el cerebro lo ve como un efecto negativo, porque entre otras cosas lo desorganiza y lo trastorna, pues al no conocer cómo es la potencial conexión entre el entorno y nosotros, no puede generar un elemento de conducta lógica.

El cerebro engaña creando estrés

La etapa inicial del estrés comienza en el cerebro, con el proceso de percepción del estresor, (es decir algo que provoca estrés), esto se lleva a cabo en la corteza cerebral que se encarga de los procesos mentales conscientes y de la conducta, es allí donde el hipotálamo, las glándulas pituitarias, suprarenales y el sistema endocrino, crean un caos interno, aumentando el flujo sanguíneo, el ritmo respiratorio, inyectando adrenalina y produciendo una gran cantidad de energía.

Si continuamente estamos sometidos a estímulos que originan esta respuesta por tiempos prolongados, los resultados para nuestro sistema inmunológico y en nuestra salud física son negativos, repercutiendo en nuestra calidad de vida. Es un hecho muy estudiado la alta correlación entre altos niveles de estrés y diversas enfermedades, podemos mencionar: hipertensión, gripe, enfermedades cardiovasculares, tumores, etc.

Engañemos al cerebro

Nuestro cerebro, al transformar la realidad, la malinterpreta y crea situaciones que en su mayoría son ficticias, pero que nuestro cuerpo cree que son reales, y nos enferman. Como analizamos, a través del proceso de percepción el cerebro determina si una situación, un objeto o una persona es un estresor, aunque debemos considerar que existen estresores comunes para la mayoría de las personas, que generan estrés al ser expuestos a ellos, por ejemplo: la oscuridad, la velocidad, la altura, el encierro, etc., pero no nos afectan tanto porque tenemos experiencia en ellos.

Pero existen estresores de otra índole, no menos comunes, pero con efectos mucho más dañinos que los anteriores: los conflictos de roles, los conflictos intergrupales, la convivencia familiar, los problemas económicos o sociales, etc., y en estos casos es donde debemos ser nosotros quienes “engañemos” a nuestro cerebro, siendo objetivos y quitándole importancia al hecho estresante.

Analizar la realidad sin engaños

Debemos comprender que percibir es plantear hipótesis acerca de una persona o una situación de interés, y esto es porque uno de los principios de nuestra vida cotidiana es predecir conductas, pensamientos, sentimientos y reacciones de los demás, generando incertidumbre y produciendo distintos efectos, deseados o no.

La percepción errada de una situación generara un conflicto personal o interpersonal, que a su vez genera estrés, y debemos recordar que para que un estímulo provoque estrés dependerá en gran medida de la percepción del individuo expuesto a él.

Comprendamos que la percepción es un proceso psicológico, a partir de la recolección de información de nuestros órganos sensoriales, (los cinco sentidos), y que el cerebro utiliza para organizar, considerando nuestras creencias, valores, miedos y suposiciones, pero esta buena o mala evaluación del entorno determina la producción de estrés, generando conductas conflictivas.

Aprender a conocer cuáles son los elementos que influyen en la formación de nuestra percepción, nos permitirá crear escenarios reales en lugar de hipótesis ficticias, dominando el estrés y controlando nuestra relación conflictiva con el mundo que nos rodea, cambiando por completo nuestra visión de la realidad.

(Fuente: http://www.huffingtonpost.com/cesar-leo-marcus/los-enganos-del-cerebro-i_b_3350129.html)

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Enero 15th, 2017 by admin

Batman, Robin y los jugadores de fútbol

El lugar del psicólogo en el equipo técnico-deportivo no es sencillo. Ya que nuestro trabajo depende mucho de lo que el técnico nos deje hacer, debe tratarse de un técnico que deje resquicio para un no saber; que entienda que sus propias estrategias psicológicas y su intuición son necesarias pero no suficientes; que entienda que la tarea de un especialista lo alivia de tareas que él venía desempeñando y excedían su verdadera función.

El lugar del técnico es homologable al del médico jefe de un servicio hospitalario: poseedor de las mismas decisiones y encarnado el discurso del amo. No todo amo acepta que no hay verdad absoluta para dar cabida a nuevas disciplinas. Una vez que el psicólogo logró ser aliado del técnico, se trata del preparador físico: su formación suele ser distinta a la del técnico, con mayor rigor científico y un perfil de apertura mental positivo.

Hasta la llegada del psicólogo, y aún después, funciona como el “Robin” del técnico. Al mejor
estilo de la pareja parental, si el técnico viene a ocupar el lugar de la ley y la antipatía, muchas
veces el preparador físico se ubica en un lugar de protección y confianza respecto de los jugadores. El preparador físico, debe renunciar a ocupar exclusivamente el lugar de confianza del técnico y de los jugadores.

Las principales tareas que vengo desarrollando en el fútbol amateur de un club de primera división, desde 1995, son: ayudar a la cohesión del grupo; plantear metas y objetivos
alcanzables; evaluar individual y grupalmente en las áreas de concentración, confianza, motivación y control de presiones; implementar estrategias de cambio y desarrollo de esas
actitudes; trabajar en casos puntuales individuales; hacer seguimientos individuales o grupales en competencia y realizar informes para el técnico; colaborar para que la comunicación entre el técnico y el grupo sea fluida; observar los entrenamientos; aportar para que el jugador rinda su máximo potencial; complementar el trabajo del preparador físico con relajaciones y visualizaciones; ayudar a prevenir lesiones y a la rehabilitación psicológica post-lesión;
colaborar para que la disciplina del grupo sea óptima y no se dispersen durante el juego en hablar con árbitros y rivales.

Así como el técnico debe asegurar que circule bien la pelota entre sus dirigidos, el psicólogo debe asegurar que circule bien la palabra. También hago intervenciones como puente entre el técnico y el jugador, ante algún hecho puntual donde interpreto que hay obstáculos en su comunicación y que ello atenta contra el trabajo: si ambos están de acuerdo, se realiza una reunión que ayuda a poner palabras y aliviar el malestar.

Hay jugadores con bajo nivel de autoconfianza que consultan, por propia decisión o enviados por el técnico para recuperar la confianza y rendir en su máximo potencial. Esto contribuya a prevenir lesiones, ya que un jugador confiado y bien entrenado es mucho más difícil que se lesione. Dado el segmento de edades que abarca el fútbol amateur, entre 13 y 19 años, el eje debería estar puesto en la formación de los jugadores como personas y no sólo en los resultados deportivos. Por eso organizamos charlas que incluyen información sobre drogas, alcohol y sida; charlas con los padres para informarles sobre la alimentación de sus hijos deportistas y para prevenir la posibilidad de que sean una causa del estress juvenil en los chicos.

Sólo el 3 por ciento de los jugadores que se inician llega a primera división; por eso es tan
importante que no dejen de estudiar. Con orgullo podemos decir que en nuestras novena y octava división, todos lo chicos estudian; en séptima división detectamos 5 que no lo hacían y, luego de una charla con ellos, 3 volvieron a estudiar.

(Fuente: https://www.marceloroffe.com/articulos/batman_robin_futbol.pdf)

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Enero 11th, 2017 by admin

Los 4 estilos de liderazgo situacional que debes conocer

¿Cómo actuar en un entorno agitado donde las expectativas y las demandas cambian rápidamente? La respuesta está en el liderazgo situacional, un modelo de gestión que se basa en evaluar las necesidades de cada momento, elegir la solución más acertada y utilizar la forma de liderazgo más útil para alcanzar nuestro objetivo. En definitiva, es una forma de liderazgo flexible y adaptable que rompe con la idea de un único modelo de gestión. De este modo, las organizaciones y sus líderes pueden adaptarse al entorno, aplicando a cada colaborador una técnica o estilo de liderazgo ajustado a sus necesidades.

Este tipo de liderazgo encuentra su origen en el Modelo de Paul Hersey -científico y empresario- y Ken Blanchard -escritor especialista en management-, reconocidos como los padres de la teoría del liderazgo situacional (1967), un modo sencillo de diagnosticar a cada uno de los miembros del equipo y mejorar su rendimiento en la empresa. Según esta teoría, los líderes deben centrarse en uno u otro estilo de liderazgo en función del grado de disposición o madurez de sus colaboradores, entendido como las ganas de superación y la habilidad en el desempeño de sus tareas. De tal modo que el modelo de liderazgo no será el mismo ante un empleado que muestre pocos deseos de superación -inseguridad, falta de experiencia- que otro que tenga un alto nivel de disposición -confianza, compromiso-.

Así, existen hasta cuatro tipos de liderazgo situacional de acuerdo a cuatro niveles de desarrollo de los empleados: directivo, persuasivo, participativo y delegador. La clave está en elegir el adecuado para cada situación:

  • Directivo: alta preocupación por las tareas. El líder es quien toma las decisiones definiendo el qué, cómo y cuándo. De otro modo, se generaría desconcierto y temor entre los nuevos empleados.
  • Persuasivo: aunque el líder sigue definiendo tareas y roles ya empieza a solicitar el feedback -ideas, sugerencias, preguntas- del equipo y premia sus avances.
  • Participativo: mayor interés por las personas y relaciones. Tanto las decisiones como el control se gestionan de forma conjunta. Supone un mayor nivel de motivación y de asunción de responsabilidades por parte de los empleados.
  • Delegador: el líder detecta y evalúa el talento, llegando a delegar tareas en su equipo. Es el máximo nivel de autonomía para los colaboradores.

Acertar con el estilo adecuado es de suma importancia para despertar el interés y la confianza de los equipos y fomentar su desarrollo profesional dentro de la empresa. Por ello, la evaluación constante es un imperativo en estos casos para poder modificar el estilo de liderazgo situacional de forma conveniente.

Razones para apostar por el liderazgo situacional

Este modelo flexible de gestión de equipos tiene muchos seguidores en el mundo actual. Para tener un punto de vista más amplio basta con repasar sus principales señas de identidad:

Adaptabilidad al 100 %. Ejercer el liderazgo situacional es una de las alternativas más sencillas de anticiparse, sobrellevar imprevistos y gestionar el cambio. El líder situacional moldea su comportamiento y nivel de apoyo según las circunstancias. Y en las organizaciones del siglo XXI, la flexibilidad es un rasgo altamente deseable y valorado en los líderes.

Personalización racional y emocional. Se ajusta al momento profesional de cada empleado y del equipo, con conductas más directivas o de asesoramiento, a la medida de cada situación. Todo ello se traduce en una mayor organización y eficacia empresarial.

Motivación y superación. Aplicado de forma adecuada, el liderazgo situacional es capaz de crear un ambiente laboral de confianza, respeto y autogestión. Todos -empresa, colaboradores y líder- se benefician de sus resultados.

(Fuente: http://retos-directivos.eae.es/los-4-estilos-de-liderazgo-situacional-que-debes-conocer/)

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