Introducción al Aprendizaje Transformacional

Introducción al Aprendizaje Transformacional

Introducción al Aprendizaje Transformacional

El Aprendizaje Transformacional a diferencia del Aprendizaje Tradicional propone que los sujetos no sólo comprometan sus estructuras cognitivas, sino también todo el esquema referencial.

El esquema referencial es esa estructura subjetiva que contiene esquemas mentales de percibir, valorar, organizar y sentir una realidad, y esquemas de acción que posibilitan saber hacer con lo aprendido.

No es un aprendizaje basado puramente en prácticas cognitivas, sino que es un aprendizaje experiencial donde el sujeto es el protagonista desde su interpretación.

En este artículo te proponemos que conozcas e indagues el tipo de observador que eres, a darte cuenta de los límites y posibilidades que creas en función de él, y te invitamos a integrarlo en las acciones y resultados.

La Objetividad

Si obedecemos al concepto de objetividad estaríamos legitimando que existe una realidad distinta a la que cada uno percibe. Pero, ¿quién o quienes pueden conocer esa «verdadera realidad»?

«La objetividad es la cualidad de lo objetivo, de tal forma que es perteneciente o relativo al objeto en sí mismo, con independencia de la propia manera de pensar o de sentir (o de las condiciones de observación) que pueda tener cualquier sujeto que lo observe o considere«.

Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Objetividad)

Humberto Maturana plantea que todo aquel que habla desde la objetividad pretende tener un acceso privilegiado al mundo, y por otro lado, esta actitud implicaría una total falta de responsabilidad por el propio discurso ya que el que habla supone ser vocero del mundo y no de si mismo.

Hacemos referencia a los modelos mentales para construir una realidad y orientarnos en el mundo. Por lo tanto, el mundo que uno habita es diferente al del resto, pero a la vez son mundos compartidos.

Entonces, ¿cómo es posible que al estar en el mismo mundo todos tengamos diferente concepción del mismo?. Porque percibimos el mundo conforme al modelo mental de cada uno, de la información y de la experiencia que recibimos de la realidad externa.

Epicteto fue un filósofo griego, de la escuela estoica, que vivió parte de su vida como esclavo en Roma. El dijo:

epicteto

Si las cosas son las ideas que formamos acerca de las mismas, nos permite suponer la presencia de un sujeto en la interacción, en un medio determinado, y que además eligió un modo y forma de percepción, descartando otros posibles. Desde esta perspectiva la objetividad no existiría.

Aprender a Aprender

Actuamos de a cuerdo a como comprendemos e interpretamos las cosas…

Aprendiendo a Aprender

… desde este punto de vista los modelos mentales nos son útiles, pero a su vez nos limitan en la acción dado que derivan de la experiencia de cada uno. ¿Y cómo se puede expandir nuestra capacidad de acción?.

Aprender no es sólo tener información, es poder hacer hoy lo que ayer no sabía o no podía. Poder operar en un dominio que antes era desconocido. Alcanzar resultados que antes estaban fuera de nuestras posibilidades.

Cuando hablamos de aprender estamos haciendo referencia a dos conceptos que se vinculan y retroalimentan: el aprendizaje y la acción.

Toda acción resultará del tipo de observador que cada uno es, entendiendo por observador a la forma particular en que cada sujeto le otorga sentido a la situación que enfrenta, antes de intervenir en ella.

Realizamos una acción de acuerdo a como interpretemos la situación, y si el resultado es el esperado es probable que ante situaciones similares apliquemos la misma acción. Suele ocurrir que el resultado no era el deseado, en estos casos solemos repetir la misma acción.

Dinámica «La Roca»
Dinámica La Roca
 

A continuación podrás leer un breve texto adaptado de un cuento de León Tolstoi

“En el centro de un bonito pueblo existía una enorme roca que nadie había sido capaz de destruir. Cierto día el alcalde decidió que ya era hora de deshacerse de la piedra. Varios ingenieros propusieron sus ideas. Alguien propuso construir un sistema especial de grúas que arrastraran la piedra, lo que costaría 50.000 euros. Otra persona propuso trocearla primero con explosiones controladas de baja potencia lo que reduciría el costo a 40.000 euros”

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Principios Básicos

El Principio de El Observador
No sabemos cómo las cosas son, sólo sabemos como las observamos o cómo las interpretamos. Vivimos en mundos interpretativos.

El Principio de la Acción
No sólo actuamos de acuerdo a cómo somos, también somos  de acuerdo a cómo actuamos. La acción genera ser.

El Principio de El Sistema
La acción de toda entidad resulta de su propia estructura y de la estructura del sistema  en el que ella se desenvuelve. Ello define su ámbito de acciones posibles, sin embargo , dentro de  ese ámbito, suele ser posible introducir transformaciones en ambas estructuras.
Ellas generan la posibilidad de acciones que antes no eran posibles.

Te recomendamos leer  ¿Cómo Hacer Dinámicas Grupales?

El Principio de el Aprendizaje Transformacional
Lo característico del aprendizaje transformacional es su impacto en las condiciones existenciales del individuo, en el carácter de las relaciones que éste comienza a establecer con los demás, en su capacidad de conferirle a su vida un sentido diferente.

Solución a la Dinámica «La Roca»
  • Darle la utilidad de atractivo turístico
  • Decorarla. Convocar a artistas para hacer obras sobre la roca
  • De utilidad. Construir toboganes para los niños
  • Esquivarla construyendo un túnel por debajo
  • Que cada persona del pueblo se acerque con un martillo a romper un trozo y se lo lleve de recuerdo a su casa. (no hay costo económico y se destruye la roca)

La propuesta por Tolstói: Cavar un hoyo, sacar la arena y enterrar la roca

Y recuerda, si quieres encontrar más soluciones a este juego debes modificar el observador que eres y/o el sistema… no es una tarea fácil pero vale la pena!

Observador y Sistema (Parte I)

Hay situaciones en las que no podemos alcanzar los resultados, nos resulta evidente que debemos modificar nuestras acciones para lograrlo pero no identificamos qué acción modificar, ni en qué forma. Nuestra capacidad de incrementar linealmente nuevos aprendizajes pareciera haberse detenido.

Al llegar a lo que podría parecer el límite de nuestra capacidad de aprendizaje o de consecución de metas en cierta área, la explicación que muchas veces encontramos es metafísica: “Soy yo”, algo así como decir “No se puede hacer nada ya que tiene que ver con mi forma de ser y eso no se puede cambiar”. De esta forma nos resignamos e imposibilitamos transformar el estado presente de las cosas.

Además de los condicionantes visibles, como la respuesta metafísica, existen otros dos condicionantes que normalmente no somos capaces de identificar y que cumplen un papel muy importante en definir las acciones que emprendemos y la forma como actuamos. Nos referimos en primer lugar al observador que somos y, en segundo lugar, a los sistemas a los que pertenecemos y hemos pertenecido, y a las posiciones que hemos ocupado en ellos.

Observador y sistemas son dos condicionantes ocultos, ya que no solemos reconocerlos espontáneamente.

Cegueras

Observador y Sistema (Parte II)

El Observador

Las acciones que emprendemos suceden como respuesta al problema que interpretamos y debemos resolver. Dicho problema es interpretado desde nuestro punto de vista como observadores, pero este punto de vista no solo nos ofrece un panorama absolutamente personal, sino que a la vez nos oculta porciones del problema ya que solo lo estamos evaluando desde nuestra posición.

No podemos observar donde estamos parados. Nos cuesta reconocernos como parte del todo.

Nuestra capacidad de acción depende del tipo de observador que somos, de la mirada que desplegamos sobre las cosas. Si el resultado que observamos se nos presenta como problemático o insatisfactorio, y nos enfrentamos a una dificultad para alterarlo, ello puede eventualmente resolverse si desplazamos, si modificamos nuestra mirada. Al cambiar el tipo de observador que somos, puede suceder que discurramos alternativas de acción que antes no veíamos y podamos resolver ahora lo que antes no podíamos.

Modificar Observador

El Sistema

Los seres humanos somos seres sociales. Nos es imposible separar nuestro carácter individual de nuestro carácter social dado que cada uno desarrolla su individualidad a partir de condiciones históricas sociales. Cada ser humano tiene su propia manera de actuar y generar resultados, los cuales son distintos a los que podría generar otro individuo. La manera como observamos, la forma como actuamos y, en consecuencia, los resultados que obtenemos en la vida, remiten tanto a los sistemas en los que hemos participado como a las posiciones que hemos ocupado en cada uno de ellos.

De la comunidad a la que pertenecemos, de la familia en la que nacimos, del barrio donde crecimos y donde hicimos de ciertas amistades, de la escuela en la que nos formamos, de los amores que desarrollamos, de las organizaciones en las que trabajamos. Si estos sistemas hubiesen sido otros o si hubiésemos ocupado otras posiciones en cada uno de ellos, seríamos otro tipo de persona y muy probablemente observaríamos y actuaríamos de diferente manera, generando resultados distintos. Todo esto implica que si deseamos producir cambios profundos y estables en nuestra forma de comportarnos, muchas veces no es suficiente incorporar nuevos repertorios de acción, sino que es preciso producir cambios en el observador (incluso el cambio del observador resulta, muchas veces, insuficiente y es necesario modificar el o los sistemas a los que pertenecemos)

Modelo OSAR
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