Observador y Sistema (Parte I)

Hay situaciones en las que no podemos alcanzar los resultados, nos resulta evidente que debemos modificar nuestras acciones para lograrlo pero no identificamos qué acción modificar, ni en qué forma. Nuestra capacidad de incrementar linealmente nuevos aprendizajes pareciera haberse detenido.

Al llegar a lo que podría parecer el límite de nuestra capacidad de aprendizaje o de consecución de metas en cierta área, la explicación que muchas veces encontramos es metafísica: “Soy yo”, algo así como decir “No se puede hacer nada ya que tiene que ver con mi forma de ser y eso no se puede cambiar”. De esta forma nos resignamos e imposibilitamos transformar el estado presente de las cosas.

Además de los condicionantes visibles, como la respuesta metafísica, existen otros dos condicionantes que normalmente no somos capaces de identificar y que cumplen un papel muy importante en definir las acciones que emprendemos y la forma como actuamos. Nos referimos en primer lugar al observador que somos y, en segundo lugar, a los sistemas a los que pertenecemos y hemos pertenecido, y a las posiciones que hemos ocupado en ellos.

Observador y sistemas son dos condicionantes ocultos, ya que no solemos reconocerlos espontáneamente.

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